Análisis | La reforma
21 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Los orígenes de la Zona Marítima del Cantábrico se remontan al 5 de diciembre de 1976, cuando Felipe V creó el Departamento del Norte. Su desaparición es consecuencia directa de la reforma de las Fuerzas Armadas impulsada por el actual titular de Defensa, Federico Trillo-Figueroa. El cambio se basa en cuatro reales decretos aprobados por el Consejo de Ministros el 6 de septiembre del 2002. En aras de una mayor funcionalidad y de la acción conjunta, ese paquete normativo desmonta la estructura territorial de los ejércitos españoles, establecida a principios de los años ochenta. Además, unifica la representación institucional de la milicia y moderniza varios organismos adjuntos a la Administración castrense. La aplicación efectiva de los nuevos criterios debería haber concluido hace siete meses. Termina ahora, a las puertas del 14-M (elecciones generales). En el 2002, un almirante coordinaba desde Ferrol la logística y la fuerza de la Marina en el territorio comprendido desde el Bidasoa hasta el Miño, un contralmirante lo auxiliaba y un vicealmirante, el del Arsenal, hacía de doble enlace con la Flota -las fragatas dependían en última instancia de la base de Rota- y con el Estado Mayor de la Armada (Madrid), para cuestiones no relacionadas con los buques. Entrado este 2004, es el almirante de Acción Marítima, desde Cartagena, quien coordina las embarcaciones menores de todo el país, incluidas las basadas en el Cantábrico y el Atlántico. Y la ciudad ha perdido un alto mando, o sea, peso relativo dentro de la estructura de poder. A cambio, está recibiendo a casi todos los alumnos.