El Gobierno tiene pendiente de aprobar las inversiones compensatorias que prometió en junio El sector naval en la ría queda reducido a una quinta parte de lo que era en los primeros ochenta
21 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los agentes sociales, políticos y empresariales de Ferrolterra demandan al Gobierno central la inmediata redacción y posterior aplicación de un plan que palíe el empleo destruido por la segunda reconversión en la ría (inicialmente, 1.405 puestos de trabajo directos), desbloquee las grandes obras y sirva para reactivar la economía de la comarca, con una tasa de paro próxima al 20%. El lunes se cumplirán siete meses desde que el Ministerio de Economía anunció ayudas compensatorias del «impacto que el proceso de adaptación de la compañía puede tener sobre las zonas en las que están implantados los astilleros». Hoy, conocidos ya esos efectos, aún no se han especificado ni cuantificado las inversiones de choque, si bien el Ejecutivo afirma estar preparando un programa de reindustrialización y diversificación. El 28 de diciembre pasado, el presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, reconoció: «Los poderes públicos deben volcarse en Ferrol. (...) Y lo harán». No obstante, admitió que dicho esfuerzo debe realizarse «en un marco distinto al de los ochenta». El empresariado entiende que el futuro de la región pasa por engancharse a nuevos negocios, por abrir el abanico, pues el naval ya no parece locomotora suficiente para tirar de tantos vagones. Y a tenor de los datos, no les falta razón. Cuando se aplique el expediente regulador actualmente en tramitación, el sector quedará reducido a una quinta parte de lo que era en 1983 (11.946 empleos dentro de Bazán y Astano).