La Mirilla
14 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La suerte, que hasta las últimas Navidades era un actor calvo con gabardina negra, tocó Ferrol a través de las manos de Manuel Servando Rodríguez Caamaño , ese vendedor de la ONCE de bigote muy negro y chaleco de muchos bolsillos al que seguro que ha comprado un décimo en la plaza del Callao y alrededores. Más que tocar Ferrol, la suerte se acercó a dos vecinos del centro, a quienes ha dejado sendos besos en forma de cupones premiados con 25.000 euros casa uno. Más que a través de sus manos, la Fortuna actuó mediante la máquina expendedora de Manuel Servando, que fue la que pintó los billetes premiados el mismo domingo, día del sorteo, casi a la hora límite para adquirirlos. Vamos, que mucha suerte, toda seguida y de la buena. O no tanta, porque Servando lleva unos cuantos años vendiendo cupones en el centro de Ferrol, unos 26 concretamente, y estaba claro que algún día alguno de sus fieles iba a llevarse algo bueno a casa. Tampoco es la primera vez. Cuenta Servando que «hacia el 2002, cuando llegó el euro», premió a sus clientes con cerca de 120.000 nuevas monedas, que tocaron además muy repartidas. Fue una de las pocas cosas buenas que le trajo el euro, ya que «desde que quitaron las pesetas la gente compra bastante menos». No es que jugar esté caro, es que «si antes tenías mil pesetas para los vicios siempre podías comprar un cupón, pero es que ahora mucha gente no llega a fin de mes y lo primero es comer». Eso sí, defiende por completo las virtudes el sorteo y de haber dado un premio. «Es algo muy bueno -explica-, porque yo y la empresa vendemos más y los clientes tienen más posibilidades de ganar». No es avaricioso, «no quiero vender por dinero, es que así acabo antes y no estoy en la calle de sol a sol». Hoy me he levantado y lo primero que he hecho ha sido encender la cadena para escuchar aquello de O tren que me leva pola beira do Miño, me leva, me leva polo meu destino. Vaime levando pasiño a pasiño... ¿Se acuerdan? La cantaba Andrés do Barro (Ferrol, 1947-1989) y fue uno de los grandes éxitos de los setenta. Me he levantado así, tatareando esa canción, porque hoy es un día grande para Do Barro. La Televisión de Galicia reunirá esta noche en una gala a los familiares del cantante, fans, artistas que trabajaron con él y a buena parte de sus amigos para rendirle homenaje cuando se cumplen 18 años de su muerte y 60 de su nacimiento. Y, como no podía ser de otra manera, la gala se celebrará en el Jofre, el teatro de la ciudad que lo vio nacer y hacer sus primeros pinitos como artista junto a amigos como Xavier Alcalá y Xosé Silva . Los afortunados que hayan conseguido una entrada podrán disfrutar de la gala en directo -siento decirlo, pero desde la TVG han confirmado que ya están agotadas- y al resto no nos quedará más remedio que esperar hasta agosto, cuando prevé emitirla la televisión autonómica. Supongo que a estas alturas ya tendrán curiosidad por saber en qué va a consistir la gala. Pues bien, yo les cuento. Además de proyecciones que servirán para recordar al artista que se atrevió a cantar en gallego en plena dictadura para pasmo de muchos, en el escenario del Jofre habrá actuaciones de Cómplices , Xoán Rubia , Emilio Rúa , Ugía Pedreira , Silvia Superstar , Micki , Faltriqueiras , el Real Coro Toxos e Frores , la banda Saudade de ti , Nouvelle Cuisine y Ata que escampe . Además, junto a todos estos veteranos estará una aspirante a artista de lo más precoz. Se llama Lucía , tiene 5 añitos y es la nieta de Do Barro. La pequeña parece haber heredado el talento de su abuelo y en la gala tendrá la oportunidad de demostrarlo. En la cita también se proyectará un vídeo clip de la canción de Do Barro Pois eu grabado por el grupo ferrolano Quant en las calles de nuestra ciudad. ¡Ah! Y se me olvidaba decirles que la gala estará presentada por el actor Luis Tosar -quien también es cantante, aunque muchos no lo sepan- y por Andrea do Barro , hija del protagonista de la velada, a la que no faltarán sus otros hijos, ni tampoco su viuda, Paula López . Desde aquí nos sumamos a ese merecidísimo homenaje.