Análisis | Los resultados del domingo, barrio a barrio Los socialistas, que en el 2003 sólo se impusieron en una mesa electoral, fueron los más votados el domingo en el 74% de las urnas, arrebatando feudos a PP y BNG
29 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La noche del 25 de mayo del 2003 en la sede del PSOE, entonces en el Cantón de Molins, la noche no invitaba a fiestas: los datos que interventores y otros agentes de mesa iban comunicando no llamaban al optimismo. Los socialistas se fueron ese día a la cama con una única victoria en las 106 mesas que estaban entonces en juego repartidas por toda la ciudad. Era Esmelle, feudo socialista que si hubiera de elegir alcalde para su parroquia tendría claro el color que llevaría. Cuatro años y tres elecciones después -generales, europeas y autonómicas-, los socialistas se fueron a la cama desde la calle Galiano con un candidato convertido en alcalde electo (ningún partido discute que será proclamado el día 16 como octavo regidor de la ciudad) y con una «marea de cambio», como ya lo dan en llamar algunos, extendida a toda la ciudad. De hecho, con menos mesas ya en juego, por la pérdida de censo electoral, el PSOE se impuso en 77 de las 103 urnas en disputa, frente a las 23 del PP o las únicas 2 del BNG (Covas y Brión). Y en una de las de Santa María de Caranza hubo empate entre los hoy dos primeros partidos de la ciudad. El panorama es diametralmente opuesto al que se presentó hace cuatro años. De aquellas municipales salió un mapa más repartido: 42 mesas para el PP, 38 para el BNG, 24 para IF... Y una única para los socialistas. El resultado fue que entonces el PSOE obtuvo uno de los peores números en una ciudad de más 50.000 habitantes en España. Con Vicente Irisarri de número uno, esa «ilusión» que el también surfista se ha empeñado en dar a su discurso se ha contagiado a la práctica totalidad de parroquias, desbancando feudos del PP y del Bloque. Así, buena parte del barrio de Esteiro se decantó por la opción socialista en lugar del Bloque, como sucedió en la elección anterior, llegando a duplicar en algunas mesas los resultados de otras fuerzas de izquierda. Otro dato resaltable está en los mayores puntos de elección de la ciudad, los del barrio de Caranza: en el instituto del barrio y en el colegio de Santa María todas las urnas recogieron mejores cifras para el PSOE que para el Bloque, partido que en el 2003 y en 1999 cimentó buena parte de sus resultados en esos espacios. El 27 de mayo fueron lugares en los que hizo lo propio Vicente Irisarri para lograr la mayor victoria para el socialismo en unas municipales desde 1983. Por derecha e izquierda Arañó votos el PSOE por la izquierda, pero también entre el centro-derecha. El PP mantiene como lugares de comunión conservadora el centro y parte de Canido, pero ha cedido entre los electores de los ensanches y de barrios de la periferia que hace cuatro años optaron por Juan Juncal. Un ejemplo está entre aquellos que votaron en el centro cultural de O Inferniño, repartido entre Bloque y PP y ahora ganado para la marea socialista. También ha crecido recuperando a quienes en el 2003 respaldaron a los independientes de Juan Fernández, que ahora ha perdido la mitad de su cuerpo electoral, por ejemplo entre votantes de Recimil o de la zona rural.