El Ayuntamiento comienza a recoger firmas para que el templo pueda llegar a convertise en Patrimonio mundial
18 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Una ceremonia emotiva, y sobre todo cargada de símbolos de un ritual ancestral como es el mozárabe, sirvió el domingo para proclamar a los cuatro viento el nuevo estatus de la seo de San Martiño de Mondoñedo, en Foz.
El decreto papal que convirtió en basílica la que está considerada como una de las joyas del Románico (se fundó en el siglo IX), supone, en palabras del alcalde focense, José María García Rivera, un importante espaldarazo a la campaña para conseguir que el templo pueda optar a ser declarado Patrimonio de la Humanidad.
De hecho, ya se han reunido unas 50.000 firmas con ese objetivo con nombre de relevancia política y cultural, entre ellos el actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez zapatero; el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, el ex-presidente Leopoldo Calvo Sotelo. Firmas que se enviaron a Roma dentro del expediente promovido por la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, para conseguir la declaración de basílica.
«El del domingo fue un acto histórico que puede traer buenos augurios turísticos, culturales; pero también fue un acto de devoción, de fe y de cariño», señaló García Rivera, quien no dudó en «agradecer al obispo y a sus colaboradores el apoyo y la pelea constante para la puesta en valor de San Martiño».
Rivera recordó la carrera de fondo en la que se ha convertido el proyecto de reconocimiento de la Unesco. Iniciado en el año 2000, Rivera aseguraba ser consciente de las dificultades, «y teníamos claro el ingente trabajo que supone el proyecto que nos hizo el arquitecto Rego de Uriarte».
En la primavera del 2006, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, confirma la selección de San Martiño de Mondoñedo para recibir fondos del 1% cultural, 893.000 euros. Ya se han reconstruido las maderas interiores, se está preparando la retirada de los cables aéreos; la adecuación de las casas del entorno también se incluyen, de forma gratuita, y una de las actuaciones que más va a sorprender es la recuperación de las pinturas murales, de entre los siglos XIV al XVI. «Sólo terminamos de empezar», dijo Rivera.