«Estoy listo para ascender a Primera, pero está más difícil que nunca»

FERROL

Su padre le animó a probar en el arbitraje, y ya se encuentra entre los más regulares de la categoría. Profesor de Educación Física, considera su talante su mayor virtud

06 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Tan solo unos años después de la retirada del pontés Evaristo Puentes Leira, el colegio ferrolano de árbitros cuenta con un nuevo integrante entre los favoritos para el ascenso a Primera. Si no es el mejor árbitro de Segunda, Ignacio Iglesias Villanueva (Pontedeume, 1975) sí es uno de los más regulares. En la clasificación anual del Comité Técnico de Árbitros, este profesor de Educación Física ha sido dos veces sexto y una tercero. El domingo pasó por otro trance difícil. Molesta con el arbitraje de Llorente Carcedo en el anterior partido en el estadio Chapín, gran parte de la afición del Hércules le recibió con ocho mil tarjetas rojas. Salió airoso, con una buena actuación, listo para el siguiente reto.

-¿Cómo empezó en el arbitraje?

-Mi padre me contó que había un curso para empezar a ser árbitro. A mí no me atraía la idea, pero coincidió en un momento en que había dejado de jugar al fútbol sala. Tenía 14 años y simplemente fui a probar. Después de dos clases, ya me ofrecieron actuar como asistente en un partido de juveniles. Desde entonces cada año subía una categoría hasta Segunda B, en la que pasé nueve años. Y en el 2004 ascendí a Segunda.

-¿Recuerda la fecha de su debut en Segunda?

-El partido sí, un Recreativo de Huelva-Alavés, que además era un encuentro muy atractivo entre dos recién descendidos de Primera División. Eran primeros de septiembre.

-El día 5.

-Sí, sabía que eran las fiestas de Pontedeume y yo me iba a arbitrar a Huelva.

-Tras cuatro años en Segunda, ¿qué balance hace?

-Muy positivo. Noto una evolución. Si miro hacia atrás veo la inexperiencia de la primera temporada y me veo más asentado y con mayor dominio de la categoría futbolísticamente y a todos los niveles.

-Dígame una virtud.

-Está mal decirlo. Creo que además de una buena preparación física, puede ser el talante o diálogo con los jugadores.

-¿Y un defecto corrregido?

-Habrá muchos. Antes, en el tema de la colocación me costaba un poco, y ahora creo que lo controlo un poco mejor y siempre se puede mejorar.

-A veces se habla de la posibilidad de su ascenso. ¿Cree que llegó su momento?

-Está difícil, como siempre. Pero no imposible. El nivel de árbitros en Segunda, pese a lo que se diga en algún momento, es muy alto, y la competencia es dura. Además se está haciendo una reestructuración de plantillas en Primera, Segunda y Segunda B, por lo que solo hay un ascenso para 24 árbitros. Uno siempre tiene que pensar que esa plaza puede ser para él. Por eso vamos a luchar. Todos los árbitros aspiramos siempre a una categoría superior. Estoy listo para ascender a Primera, pero está más difícil que nunca.

-Quizá los que ya dirigieron en Primera crean que su momento ya pasó.

-Pero tienen que pensar en recuperar la categoría. Porque si te dejas ir, yo creo que nunca podrás mejorar.

-Se siente preparado para pritar en Primera.

-Sí, porque estoy trabajando para ello desde hace tiempo. Aunque soy consciente de la dificultad que entraña. La esperanza y la ilusión de llegar algún día siempre se tiene.

-¿Sabe como van las puntuaciones internas este año?

-Este mes tenemos pruebas físicas y nos dan una orientación sobre cómo vamos. Al final de de temporada sabremos la clasificación definitiva.