Canido anda estos días como alma en pena. Triste. El artesano, restaurador y coleccionista Antonio Hermida ha decidido echar el cierre al Museo de Bastones que abrió hace ya tres años en la plaza del Cruceiro, uno de los rincones más auténticos del barrio. Y parece que no hay marcha atrás. El que fuera encargado del Jofre durante casi cuarenta años -entre 1957 y 1995- cuenta que la decisión le ha dolido en el alma, pero quiere más «libertad». El museo le requería demasiada atención y él necesita tiempo para hacer lo que realmente le gusta: ir al monte a buscar piñas para fabricar sus bastones, recuperar viejos faros de coches para hacer metopas, meterse en su taller a moldear batutas de madera y un larguísimo etcétera que no me cabría en esta página. Porque Antonio Hermida es una auténtica caja de sorpresas y lo mismo restaura un vehículo antiguo que fabrica una mesa con los pies de una antigua máquina de coser. Él es así. No puede estar quieto. Y no soporta que viejos objetos, todavía con mucha alma, terminen en el contenedor de la basura.
Los bastones de Antonio Hermida ya no se pueden ver en Canido -de la «casita de muñecas», como llaman algunos al local, se ha llevado ya casi todo-, pero sí es posible admirarlos en la finca que el artesano tiene en A Cabana, donde se puede disfrutar de unas fantásticas vistas sobre la ría de Ferrol. Hasta allí me llevó ayer para enseñarme sus tesoros. En un museo puesto en pie junto a su vivienda y en varias estancias de la misma, Hermida guarda más de dos mil bastones fabricados con sus propias manos a partir de caoba, bambú, teka, conchas antiguas rescatadas del antiguo Jofre... «Estas conchas estaban metidas dentro de las paredes y se utilizaban para mejorar la sonoridad del teatro; cuando hicieron la reforma las iban a tirar y yo las recuperé», me explica Antonio al ver mi cara de dudas. Muchas de ellas adornan ahora las empuñaduras de los bastones que Hermida fabrica para los peregrinos que hacen el camino de Santiago y que se encuentran desperdigados por medio mundo. «Los ingleses que llegaron a Ferrol en los cruceros se han llevado un montón», asegura. En su museo de A Cabana también hay fotografías de muchas de las artistas que visitaron el Jofre - Sara Montiel o Carmen Sevilla -, álbumes con recortes de prensa dedicados al «Huracán Hermida» -como le llaman algunos de sus amigos-, antiguas butacas del teatro.... Pedazos de su vida que no tiene problema en mostrar a quien esté interesado. «Y si el Museo do Pobo Galego quiere parte de los bastones, yo estaría encantado de donarlos», advierte. Porque Antonio Hermida también es generoso. Lo demuestra antes de despedirnos. Con una caja de madera de regalo. Y poniendo en nuestras manos un bastón. Homenaje a Tarantino y exposición de pintoras. Y antes de cerrar La Mirilla, aquí les dejo con dos apuntes culturales. El primero nos lo sirve en bandeja la asociación cultural DZ -una entidad impulsada, entre otras personas, por Iván Sanjurjo, tras el cierre de la sala DZine-, que está que no para. Además de las actuaciones musicales que organiza dos veces al mes, la asociación ha puesto en marcha un ciclo cinematográfico dedicado a Quentin Tarantino . El programa se inauguró el pasado día 14 con la proyección de Pulp Fiction , pero aún habrá más. Que tomen note los forofos del gurú del cine independiente norteamericano: el próximo día 29 se podrá ver Jackie Brown , y el 7 de marzo, Reservoir dogs . Las proyecciones tendrán lugar, claro está, en el local que la asociación tiene en San Sadurniño . Y ahora pasamos ya al segundo apunte cultural. Se lo voy a contar de manera telegráfica, porque no hay mucho espacio: el próximo día 29, en el Casino Ferrolano, la Sociedad Artística Ferrolana -que preside Ricardo Díaz-Casteleiro - inaugura la exposición La mujer en la pintura , con obras de unas cuarenta artistas. Se podrán ver obras de Mercedes Gobra , Manolita Díaz , Jane Danko , Carmen Soto y Pilar Alves , entre otras. Nos vamos ya. ADIÓS.