Pilar Freijoimil (Vilarmaior, 1957) preside el Centro de Promoción Social San Valentín y coordina el encuentro de palilleiras.
-¿Cuál fue el germen de este encuentro?
-Se comenzó hace trece años con el objetivo, fundamentalmente, de que las palilleiras de la comarca se conociesen entre sí. Pero en el primer encuentro ya hubo un centenar de personas. Y a partir de ahí la cosas fue creciendo y creciendo hasta hoy.
-¿Cuándo comienza el trabajo para organizar la cita?
-Se empiezan a hacer las primeras gestiones en octubre, contactando con los organismos que colaboran, reservando el pabellón... Pero es en el mes anterior a la cita cuando se intensifica todo.
-¿Se van incorporando los hombres?
-Muy poquito, la verdad. La gran mayoría de las participantes en las diferentes escuellas de palilleiras son mujeres.
-¿Y la gente joven? ¿Se siente atraída?
-A los jóvenes les atrae poco esta tradición. Es cuando la gente va ganando años cuando se aficiona más al encaje de bolillos.
-¿Pero corre peligro la tradición?
-No. Qué va. Yo creo que, al contrario, esta tradición vive un muy buen momento. Con citas como la de Fene se promociona mucho. Resulta atractivo.