Desde hace ya cuatro años, siempre que llega el verano, Eloy Taboada cambia el mar embravecido de Doniños por las tranquilas aguas del río Éufrates. Y las agradables temperarturas del estío ferrolano por las ardientes temperaturas del Próximo Oriente. Este ferrolano anclado a una cámara desde que era un adolescente es el fotógrafo oficial del Proyecto Arqueológico Medio Éufrates Sirio (PAMES) de la Universidade da Coruña (UDC ). Y como tal, desde el 2004, acompaña al equipo de arqueólogos que dirige el profesor Juan Luis Montero , de la Facultad de Humanidades , en las excavaciones quellevan a cabo a orillas del Éufrates. De su cámara han salido desde entonces cientos y cientos de imágenes y, dentro de muy poco, una cuidada selección de ellas podrá verse en la exposición Éufrates: un río de historias , que viajará a Damasco el próximo mes de junio.
La exposición se enmarca dentro de unas jornadas organizadas por la Embajada de España en Siria para mostrar el trabajo que están realizando en el país árabe los arqueólogos de nuestro país, y en las que, por supuesto, no faltará una representación del equipo del campus ferrolano. El encuentro se celebrará a principios de junio y, mientras los expertos hablan de lo suyo -es decir, de eso de escarbar en la tierra para hallar respuestas a las incógnitas que orígenes del hombre-, las fotografías de Taboada podrán verse en la Universidad de la capital siria. Allí permanecerán hasta finales de junio y, en julio, se trasladarán al Museo Nacional de Damasco , donde permanecerán durante unos días más. Según me explica Taboada, la muestra está formada por unas 25 imágenes del Éufrates y de los trabajos que desarrolla la UDC a orillas del bíblico río, así como varios paneles explicativos en los que se da cuenta de la riqueza arqueológica de la zona y de los descubrimientos realizados por el equipo del campus de Ferrol. «Antes de ir a Siria, me imaginaba que la zona donde íbamos a trabajar sería muy árida, pero una vez allí me llevé una sorpresa: a orillas del río hay mucho verde», explica Taboaba. A pesar de la dureza del trabajo -unos madrugones de aúpa, temperaturas por encima de los 40 grados y muy pocas horas de descanso-, para él ha sido toda una experiencia poder viajar a Oriente. «A veces aquí se tiene una visión muy distorsionada del mundo árabe; Siria es un país precioso y la gente es de lo más hospitalaria que he conocido jamás», asegura el fotógrafo. Tras su paso por Damasco, a la vuelta del verano, la exposición -que cuenta con el patrocinio de la UDC y del CSIC -podrá verse en Galicia, y probablemente, también en Ferrol. Estaremos atentos para no perdérnosla.
Eloy Taboada viajará muy pronto a Siria para capturar en imágenes la nueva campaña de trabajos del equipo del campus. Y los que ya han hecho la maleta, pero con dirección a Alemania, son los miembros del equipo de kayak polo del Club Copabana de Ferrol. A partir de mañana y hasta el lunes, los palistas de nuestra ciudad participarán en la trigésimo séptima edición del Torneo Internacional Deutschland Cup , que -con 99 equipos de 14 países- está considerado como «el evento más importante del kayak polo europeo», en palabras de José Teijeiro , portavoz del club en esta competición. «Esta torneo -advierte José- será una pieza clave dentro de nuestra formación, ya que nos dará más experiencia y rodaje al jugar contra algunos de los mejores equipos de Europa». Los jugadores de la formación ferrolana -entre los que hay un buen puñado de alumnos de la Politécnica de Serantes - se marcharon ayer de viaje y prometieron tenerlos al tanto de los resultados. ¡Ah, ya se me olvidaba! Resulta que Paula de la Peña , palista del Club Copabana -ahora cedida al Club Madrileño de Ciencias- , ha sido convocada para jugar nada y nada menos que con la selección española femenina de kayak polo. ¡Arriba nuestros deportistas!
Y, para terminar, una curiosidad. En el supermercado de Supercor se expusieron ayer, como si de una obra de arte se tratase, dos ejemplares espectaculares: un pez espada de cien kilos y un marrajo de 100. Hoy serán despedazados, para alegría de algún buche. Hasta mañana.