La asociación de mujeres Zarabanda, con cerca de un centenar de socias, concentra la organización de fiestas populares y celebraciones en la parroquia naronesa
22 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El concepto de valexo es ampliamente conocido entre los gentilicios de las parroquias de Narón. Y desde hace dos años, la versión femenina, es decir, valexa, ha cobrado fuerza... y mucha. Tal es así que las mujeres de O Val son ahora las que llevan la voz cantante en los asuntos importantes de ese núcleo.
Zarabanda, que en gallego es algo así como barullo, es también el nombre con el que acuñaron en el 2006 nueve mujeres de O Val a su nueva asociación. Una declaración de intenciones que Puri López, una de sus fundadoras, describe como una entidad que da cabida a madres, hijas, abuelas... Un corpus intergeneracional femenino que se encarga hoy en día de dinamizar la vida social de la parroquia y organizar los festejos obligados de todos los años.
«Empezamos siendo un grupo de madres del colegio de O Val», explica López, «porque no había actos culturales». Ni festival de Reyes, ni Antroido... Ahora, estas nueve mujeres son como un centenar, y todo el vecindario se vuelca con sus iniciativas.
En su memoria de actividades están también las Letras Galegas, los magostos, festivales de fin de curso, la feria de Abril. Así es. Este año se animaron y entre sus hitos se encuentra también el primer encuentro valexo con el rebujito y el pescaíto frito. Durante un día, convirtieron O Val en una segunda Andalucía. Hasta contrataron a un grupo de sevillanas para animar el cotarro, a los que los vecinos respondieron de la mejor manera: «Esperando para repetirlo el próximo año».
Para pertenecer a esta asociación solo hace falta cumplir un requisito: «Tener ganas de fiesta». Ah, y ser mujer. Aunque en sus filas cuentan ya con dos hombres que colaboran con ellas en la organización de las fiestas.
¿Y de dónde sacan el dinerillo para pagarse los saraos? «Pues antes teníamos que pagárnoslo todo nosotras», explica Puri López. Ahora cuentan con ayuda del Concello para determinadas cosas, de los vecinos, por descontado, y también de la Cooperativa de O Val, que pone sus eurillos a la diversión y la confraternidad de la parroquia.
Gran churrascada
La última que prepararon las zarabandeiras de O Val fue una gran churrascada, nada más y nada menos que para mil personas, con motivo de la organización, ayer, de la tradicional recreación de la leyenda de Pena Molexa. «Ya lo hicimos el año pasado, pero en esta ocasión nos ayuda el Ayuntamiento», dice la socia, lo que se tradujo en más diversión y comida por la cara para dar la bienvenida al verano.
Para el futuro, ¿quién sabe? Lo mismo les da por la fiesta del Pilar, las tamborradas de Semana Santa... o los Sanfermines. Eso sí, que luego no digan que las mujeres de O Val no saben pasárselo bien.