De Espasante a Ferrol, entre las tapas y el cancionero popular

Susana Peña

FERROL

La comarca cerró un fin de semana en el que se escucharon desde gaitas a «soul»

18 ago 2008 . Actualizado a las 16:33 h.

A Santa Sede se paseó ayer por Espasante. No era una representación del Vaticano, ni tampoco se le parecía en nada. Eran cuatro muchachos de la zona que, con un acordeón, una flauta travesera y algo de percusión, pusieron sus mejores voces para entornar eso de «Galleguiña do mar....».

Unos metros hacia adelante, del folclore más gallego se pasó a los ritmos más cubanos. La conga se acercaba por una acera atestada de gente que se movía al ritmo de timbales. Y gaitas. Al son cubano se unió el más gallego del lugar, en una conga formada por franceses, ingleses y, como no podía faltar, cubanos. Con Celestino a la cabeza. Este gran percusionista se sumó a la fiesta en Espasante. «Es por pasar un rato de diversión, el premio nos da igual», decía.

El premio al que se refería era una cena en un hotel de Espasante. Y lo que había que hacer, un reto para muchos, pero una forma de pasarlo bien para la gran mayoría: ocho grupos y siete bares y cafeterías de Espasante. El objetivo, lograr que los hosteleros dieran la puntuación más alta. ¿Cómo? Demostrando las dotes artísticas.

Acompañados de gaitas, guitarras, instrumentos de percusión... Ayer, daba igual. Lo importante era amenizar el vermú y la comida a quienes frecuentaban Espasante y, de paso, rendir un homenaje a la primera rondalla del pueblo. De ahí surgió este festival de recuperación de la canción en las tascas. Todo un evento que Pizano y Moreno no dudaron en perderse. Este trío, en el que dos de sus componentes procedían de fuera de Galicia pero hablaban gallego que daba gusto, se lanzaron, guitarra y pandereta en mano, a por una habanera que dedicaron a un capitán de Espasante fallecido recientemente. Y así, hasta bien entrada la tarde. Incluso alguna figura del folclore gallego se acercó al lugar, como Guadi Galego y Uxía Pedreira para participar en el evento. El motivo bien lo merecía. Incluso el sol se sumó a una fiesta con la que el pueblo de Espasante se echó ayer a la calle. A cantar.

Lo mismo que hicieron en San Antonio de Corveiro. Como cada año, la jira campestre que puso el colofón a las fiestas patronales reunió en unas de las laderas más privilegiadas del litoral gallego por sus incomparables vistas a los vecinos de Cedeira. Eso sí, entre las empanadas y las tortillas no podía faltar la buena música. Una veintena de años llevan tocando el día 17 de agosto en San Antonio, en honor a su patrona. Desde la capilla y cuando el sol se pone, bajan en romería realizando paradas en varios puntos del camino, donde se atreven con las canciones más típicas de Cedeira. Participan todos: incluso Iago que, con seis años, ya le va cogiendo el punto a la fiesta. Para no perder la tradición. Y de ahí, tres kilómetros de recorrido hacia el casco viejo de la villa. Destino: el puerto. «Hoy [por ayer] no hay mucha gente, debe ser por el tiempo, pero hubo años en los que cuando subíamos la cuesta, mirábamos hacia atrás y veíamos a mil personas en romería», recordaban algunos. No hacía mal día en Cedeira, pero las nubes que se iban acercando seguramente retuvieron a la gente en sus casas.

O eso, o que muchos trasnocharon el sábado en Cedeira después de la actuación prodigiosa de Percy Sledge. Una Plaza Roja abarrotada recibió a toda una leyenda del soul, que subió al escenario ataviado con un traje negro impoluto y acompañado de los diez miembros de The Aces Band, en una actuación que con toda probabilidad quedará en la memoria de todos los que se acercaron esa noche a Cedeira. Sledge llegó, cantó y llenó de magia el casco viejo cedeirés al ritmo de éxitos como When a man loves a woman.

Y para rematar el fin de semana, el Teatro de Brno no faltó a la cita con los ferrolanos y les acercó lo mejor de tres musicales para la historia y de sobra conocidos: Cabaret, Chicago y Jesucristo Superstar. Por supuesto, el Jofre se llenó hasta la bandera, y nadie quiso perderse esta jornada con la mejor música. Los ferrolanos más rápidos pudieron retirar su invitación a tiempo -la entrada era gratuita- y ocupar su butaca en el teatro.

Ahora, la música dará paso al deporte. La cita será esta noche en la Plaza de Armas. De Ferrol a Pekín ¡Todos contigo! será el grito de guerra que se escuchará delante del Concello para animar a Javier Gómez Noya en su debut en los Juegos Olímpicos. A medianoche, una pantalla gigante conectará en directo con Pekín y la carrera del atleta ferrolano. Para no perdérselo.