El Gobierno prevé la venta de parcelas para dentro de dos años

La Voz

FERROL

Para que se vean en Leixa las primeras máquinas habrá que esperar aún varios meses. Probablemente media docena, porque cuando finalice el proceso administrativo en el Consello da Xunta aún tendrán que licitarse las obras y adquirir los terrenos restantes. En su última comunicación oficial, de junio, el Gobierno central entendía que para «el primer semestre» se podría dar inicio a las obras de urbanización. Según ha avanzado esta semana el senador socialista Xavier Carro, los presupuestos del Estado aportarán el próximo año 20 millones de euros para este polígono industrial. Hay una partida genérica de la sociedad Suelo Empresarial del Atlántico -que promueve el polígono, con la Sepes y la Xunta- de unos 46 millones de euros.

El plazo para esa intervención se estima en 18 meses, de manera que en el 2010 finalizarían las obras y se podría proceder «a la venta de parcelas e instalación de empresas», explicaba en su última respuesta el Gobierno. La interpelación partía del diputado ferrolano Arsenio Fernández de Mesa.

Para entonces, para el 2010, también tendría que estar suficientemente avanzada la tramitación del otro parque industrial previsto: el de Mandiá. Está prácticamente pegado al de Leixa, pero más orientado al sector logístico de apoyo al puerto exterior. Su gestión directa la está ahora sopesando la Sepes.

Hasta llegar a hoy, el desarrollo del parque industrial de Leixa ha consumido ya más de cinco años y medio entre revisiones, documentación previa y compra inicial de terrenos. Se firmó su desarrollo en el 2003 con 750.000 metros cuadrados (ahora será más de un millón). Hubo que cambiar primero su diseño por la necesidad de preservar un castro. Posteriormente, el Ministerio de Defensa planificó que la carretera al puerto exterior cruzara de un lado a otro el polígono y precisó de una nueva estructuración.