Si bien en Galicia es limitado el número de municipios que ensayan el modelo de presupuestos participativos (Lugo y Ourense han mostrado su interés, y San Sadurniño ya los aplica), el modelo que consiste en consultar directamente a la ciudadanía sobre las actuaciones que el gobierno local debe incluir en sus cuentas anuales existe en España desde el año 2001. Las primeras experiencias en ese sentido parten de la comunidad andaluza. La ciudad de Córdoba (con gobierno de IU) ya planteó entonces un sistema por el que reservar parte del presupuesto de cada año para que sean los ciudadanos quienes deciden en qué hay que gastarlo. Y a eso le siguieron un importante número de ciudades andaluzas. En los años sucesivos, el modelo se fue extendiendo por toda España, y la cantidad de municipios que en la actualidad elaboran presupuestos participativos como los que plantea Ferrol ronda el medio centenar, y se ubican, principalmente, en la mitad este de la Península. Gijón y Getafe Los modelos que sigue la urbe naval, según fuentes del gobierno municipal, son los de Gijón y Getafe. Ya que la cantidad de propuestas diseñadas a lo largo de la geografía española es muy diversa. De hecho, existen casos como el de Logroño, que elabora cuentas participativas desde el 2006, o Albacete (2007), en los que no se produce ningún tipo de proceso asambleario y se limitan a pedir sugerencias a los ciudadanos. Otro de los casos destacados es el de San Sebastián, operativo desde el año 2003, y en el que se realiza una consulta popular de asuntos a incluir en los presupuestos. Y la decisión se va filtrando mediante diversos mecanismos de voto en los que participa la ciudadanía. Madrid también ensaya ese sistema en varios distritos y sobre una población que ronda una sexta parte de los habitantes de la capital. Pero son las zonas de Andalucía y todo el Levante en donde más abundan este tipo de procedimientos. Una diputación provincial En Málaga, por ejemplo, es la propia Diputación provincial la que incentiva ese tipo de procesos de participación ciudadana, y juega con la previsión de que en el 2010 habrá un 20% de los municipios de la provincia adscritos a ese sistema de reparto presupuestario. Por otra parte, Gijón y Segovia son las ciudades más próximas a Galicia en las que se diseñan este tipo de políticas que tienen por objetivo el de involucrar más directamente a los vecinos en las decisiones de los gobiernos locales.