Un esperpento que sigue vigente

La Voz

FERROL

Teatro Español presenta en Ferrol «Los cuernos de don Friolera»

07 may 2009 . Actualizado a las 20:31 h.

Tras doce intentos fallidos -el primero de ellos hace ya cincuenta años-, el dramaturgo madrileño Ángel Facio ha conseguido hacer realidad uno de sus grandes sueños: llevar al escenario Los cuernos de don Friolera , el genial esperpento que Valle Inclán publicó a principios de la década de los años 20 en la revista La Pluma , a través de cinco entregas,

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las adaptaciones de este texto, Facio no recurre a las máscaras ni a los maquillajes exagerados para vestir a los personajes de esta obra. No los presenta como títeres de un guiñol. La interpretación de los actores, lo que dicen y cómo lo dicen son suficientes para que todo el mensaje del esperpento, ese innovador estilo teatral que tuvo su origen en los espejos deformantes del famoso callejón del Gato, llegue al público sin tener que recurrir a afeites innecesarios.

La historia es la misma de siempre. Doña Tadea (Isabel Ayúcar) se encarga de envenenar a Don Friolera (Rafael Núñez), contándole que su querida esposa, la lozana Doña Loreta (Teté Delgado), le está poniendo los cuernos con el barbero Pachequín (Nancho Novo).

La propia Teté Delgado habló ayer en los micrófonos de Radio Voz Ferrol (105,4 FM) sobre su personaje: «Es una señora casada con una hija de 12 años, y su marido no es el romántico del mundo. Es una tía muy vital, muy curranta, y que le gusta reírse mucho».

Enseguida surgen los cotilleos y, como la honra en la España cañí es lo más importante -y más aún en la Benemérita, donde milita Don Friolera-, el marido despechado decide tomarse la justicia por su mano. Quiere matar a su mujer, pero por equivocación, quien muere es la hija.

A través de situaciones irónicas y gotrescas -y entre mucho pasodoble y tricornio-, Facio consigue que la crítica que acompaña al esperpento de Valle Inclán llegue al respetable. Una crítica que se ensaña con la España más rancia y bestial, en la que solo importa el qué dirán, y en la que la infidelidad femenina -no así la del varón- se presenta como el peor de los pecados, porque mancilla el decoro familiar.

Teté Delgado señaló, en relación al nuevo Pazo da Cultura, que «es maravilloso tener un público acostumbrado al teatro, te ponen el listón más arriba, pero te lo ponen más fácil».

Pazo da Cultura, Narón | El día 9, a las 20.00 horas | Entradas: 10 euros (5,60 para los abonados).