El inminente comienzo de las obras de humanización de la calle Venezuela, en el barrio de Ultramar, tiene molestos a los comerciantes del barrio. El punto fundamental de falta de acuerdo es la supresión de los aparcamientos en uno de los sentidos de esa calle, eliminando, según fuentes del Concello, 20 plazas de estacionamiento.
Las obras cuentan con un presupuesto de 700.000 euros e incluyen el aumento de las aceras en un metro a cada lado, la mejora de canalizaciones y suministros, la plantación de árboles y el aumento del mobiliario urbano.
Los comerciantes del barrio, agrupados en la asociación Ultramar Comercio Abierto, se oponen al desarrollo de las obras por considerarlas innecesarias y perjudiciales para el comercio. Destacan que una obra similar, planteada hace cinco años, iba unida a la creación de un aparcamiento subterráneo en la plaza de Ultramar. Y el actual proyecto ahora aprobado no cuenta con esta actuación.
Demandan al Concello que la obra no impida el estacionamiento a ambos lados de la calle, que se habilite un aparcamiento alternativo en las proximidades de la zona, tanto para residentes como para usuarios, y que se vigile el estricto cumplimiento de los plazos. Además solicitan una reunión urgente con el concejal de urbanismo, Ángel Mato, el lunes en la propia calle Venezuela.
Desde el Concello se avanza que la próxima semana se anunciará la creación de una zona provisional de aparcamiento por el tiempo que duren las obras.
Esta actuación se enmarca en el proceso de humanización de los barrios puesto en marcha por el actual equipo de gobierno, en el que se da prioridad al peatón y al incremento del mobiliario urbano. Forma parte de la batería de inversiones incluidas en el Fondo Estatal de Inversión Local.
El Concello manifiesta además que durante el estudio y la planificación de las intervenciones en el barrio se contó con las asociaciones de vecinos y con otras entidades económicas y culturales.