Ferrol se rinde a Javier Gutiérrez

Luís A. Núñez

FERROL

El pregonero saltó al escenario con una camiseta del Racing ?e invitó a «colgarse» a la ciudad «del brazo»

22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Con un chupinazo a la ferrolana. Así empezaron ayer «dez días de festa, música e diversión», como definió la concejala Beatriz Sestayo la semana grande de la ciudad. Y lo hizo de la mano de un titán del cine y del teatro, Javier Gutiérrez, y ante una plaza de Armas a rebosar de público. El alcalde, Vicente Irisarri, abrió fuego acuñándole el apelativo de «chiquitín», pero fue el pregonero quien prendió la mecha final que hizo despegar un racimo de fuegos de artificio de la torre del reloj.

Pero antes de eso, Gutiérrez le siguió el juego a Irisarri y se ajustó el micrófono. «Porque soy chiquitín», dijo. Se lanzó a su debut como anunciador de las fiestas: «Como también soy enxebre, voy a sacar unos papeliños escritos a mano para vosotros» (lo que coloquialmente se conoce como chuleta). Y repasó, escueto, su infancia «en blanco y negro» en Caranza, «disfrutando de los partidos del OAR», «sufriendo con el Racing», o «de peregrinaje por Doniños, San Xurxo y Covas». En resumen, «un maravilloso tiempo pasado que no volverá», pues ahora Ferrol, sentenció, se ha convertido en «mi isla interior».

Como primerizo en estas lides, el actor ferrolano trató de mostrarse serio cuando dijo que la urbe había quedado marcada «por el paro, por las drogas y por incompetentes políticos que no han sabido estar a la altura». Pero sus espectadores, que no paraban de aplaudirle desde que se subió al escenario, explotaron en carcajadas con esa última referencia política.

En su presentación, y haciendo alarde de sus mejores dotes de speaker forjado a base de años de Pantín Classic, Irisarri señaló hacia su pregonero como «uno de esos ferrolanos que siguen el día a día de la ciudad, que me echa broncas por la plaza de España y me dice que hay que arreglar los baches».

Eran esos, y otros muchos, los «problemas» y las «amarguras» del último año a los que también hizo referencia el alcalde antes de pasar página e invitar a disfrutar de las fiestas. «Vaya, vaya... vaya con el chiquitín», rompió el hielo Vicente. El joven actor disipó enseguida la novatada con unos consejos sobre la ciudad: «Os invito a disfrutarla y a que os la colguéis del brazo» porque «necesita el cariño de su gente». Y sobre los próximos diez días, volvió al tópico de «comer, beber, bailar, emborracharos y, por favor, no volváis pronto a casa». Y allá fue su mayor guiño: «Por mi parte, me quito la camisa y me pongo el traje de faena». Una camiseta verde del Racing llenó de aplausos la plaza.

Entre bambalinas

Lo de la camiseta fue fortuito. Gutiérrez, después de atender amablemente a decenas de fans mientras se dirigía a una recepción previa con el alcalde, recogió de manos de Irisarri una placa con la fachada del teatro Jofre, un libro de fotografías de José Pardo sobre el barrio de A Magdalena y una bolsa repleta de artículos del Racing. El kit completo: camiseta, jersey, gorra, bufanda, banderolas y un buen puñado de pines para, se adelantó a decir el edil de Deportes, Manuel Santiago, «que repartas entre los ferrolanos que hay por ahí», en sus misiones de embajador en Madrid.

Ante tanto despliegue, a Javier se le escapó un «se han quedado sin presupuesto» e iniciaron una dialéctica en la que Irisarri recordó:

-La última vez que te vi fue a la salida del campo.

-Sería llorando -bromeó el actor.

Y Carlos Goñi, alma del grupo Revolver, metió baza: «Eso de descender yo no lo viví nunca, porque como soy del Madrid». Y es que el cantante compartió los momentos previos a su intervención, puntual como un reloj, en el balcón del Ayuntamiento junto a sus teloneros.

Las fiestas arrancaron con un traspiés, y es que con los primeros acordes de Revolver sobre el escenario, Protección Civil tuvo que atender a un espectador con un coma etílico.