Mucho pan del país y menos dulces

Ana de Antonio

FERROL

El sol y el calor protagonizan la XXI edición de la fiesta de Neda, una jornada en la que la crisis económica elevó a artículo casi de lujo a una gran variedad de postres

07 sep 2009 . Actualizado a las 11:48 h.

La Festa do Pan inició ayer su carrera hacia la treintena. Consolidado ya la nueva ubicación de la cita, junto al paseo marítimo, el encuentro con el pan pudo presumir ayer de haberse celebrado en uno de los días más soleados y calurosos del verano.

Aún así, los visitantes, muchos ayudadándose del abanico, hacían cola en los puestos para llevarse a casa pan del bueno. También variadas empanadas y todo tipo de dulces. Sin embargo, a pesar de la gran oferta de postres que se mostraban en las casetas de las panaderias, las hogazas fueron las estrellas de la jornada, como no podía ser de otra manera.

Y es que la crisis estaba presente. «Notamos menos venta de dulces y más de pan, que se puede considerar como un producto de primera necesidad», comentaba ayer Carmen Romero en un pequeño descanso entre tantos pedidos. «La gente nos pide menos dulce, parace que con la crisis...». La empanada, en cambio, «se mantiene como el pasado año», cuando la lluvia estuvo presente durante casi toda la jornada.

La XXI edición de la Festa do Pan de Neda sirvió también para «recuperar viejas tradiciones», comentaba Romero. «El pan del país, las bollas antiguas se vuelven a pedir, se recupera la venta de estos productos». Lo dice quien a sus 42 años dirige desde hace catorce, junto a su marido, la panadería La Gallega, que ya fundaron su padre y suegro.

El pan, presentado en tamaños dispares, fue también el producto más solicitado en el puesto de la panadería La Charretera. «Es lo que más se vende», comentaba Carmen Castro, «aunque la empanada y los dulces también nos los piden». Es la hermana de la dueña y, junto a sus dos sobrinas, sacó ayer adelante el producto. La jefe «está vendiendo en la Feria de Santa Cecilia. Hoy en día, tal y como están las cosas, todo es poco».

Con hojaldre

En el puesto de la panadería J. Castro también había que hacer cola para llevarse a casa alguno de los manjares que se encuentran en estas ferias. «No nos quejamos», comentaba ayer Raquel Garcia, nuera del dueño, «pero creo que el año pasado había más gente a pesar de la lluvia». Ella también percibió que las ventas de dulce habían descendido respecto a otros años. Aún así, y para proponer al visitante algo un poco distinto, al incondicional pan y las demandadas empanadas se sumaron varias tartas elaboradas con hojandre y frutas.

El hambre pudo al calor y más de uno no pudo aguantar a llegar a casa para echarle el diente a sus compras. También la fiesta ofreció platos como churrasco, criollo y una variada muestra de artesanía. Fue el escritor y periodista de La Voz de Galicia Ramón Loureiro el encargado de pronunciar el pregón cerca de la una y media de la tarde. Ya por la tarde, y con el estómago bien satisfecho, los asistentes se empeñaron en un campeonato de tiro de cuerda en los márgenes del río Xuvia.