La obra de Teatro do Noroeste levantó al público del asiento la noche del estreno
26 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En un teatro Jofre lleno hasta la bandera vio la luz Glass City, la última obra de Teatro do Noroeste, un musical ambientado en la ciudad de A Coruña a finales de los años 50.
Una historia divertida y amena que engancha al espectador desde el primer minuto, con coreografías de infarto, rock and roll y, sobre todo, complicadas tramas de amor. Así lo concibió el director de la obra, Eduardo Alonso, y así lo entendió el público, que no dejó una butaca libre en el teatro Jofre el jueves por la noche, cuando Glass City vivió su jornada de estreno después de varios meses de ensayos y preparativos.
Durante el verano de 1958, la ciudad de A Coruña se prepara para recibir a la familia Franco y a toda su comitiva militar. Mientras, en la Sociedade de Hípica de la urbe se celebra el concurso musical Trampolín de estrelas, un evento que reúne en la entidad a los jóvenes más acaudalados de la población. Esa es la trama de Glass City, un musical que esconde en su seno varias historias paralelas, muy bien entrelazadas, que saben levantar todo tipo de emociones en el espectador.
Pero, sin duda, lo que más pasiones levantó entre el público del Jofre el jueves fue la interpretación de Luma Gómez, encargada de revivir a Carmen Polo durante algo más de dos horas. Un papel divertido que la actriz ferrolana representa a la perfección. Durante sus breves intervenciones, Luma Gómez consiguió arrancar múltiples aplausos que interrumpieron su discurso durante varios segundos. De hecho, al final del musical se llevó la mayor ovación de los espectadores de su ciudad natal.
Pero en verdad, Glass City es una obra que gusta en su conjunto, y es que el elenco de actores es muy completo. En el musical se puede ver y conocer a cada uno de los arquetipos de los años 50: el anarquista convencido de sus ideales y el que no lo está tanto, el déspota comandante franquista dispuesto a todo con tal de conseguir sus objetivos, el militar desencantado con el régimen y la pasión de la juventud que vive una época difícil.
Una mezcla que parece complicada, pero que se desenvuelve con naturalidad a lo largo de las dos horas que dura la obra, mientras las canciones, muy bien introducidas, amenizan el proceso.
Glass city estará esta noche en el Jofre a las 20.30 horas en su última representación en la urbe naval. Una oportunidad más para disfrutar del musical que Eduardo Alonso calificó como «irrepetible» y, tras el estreno, seguro que muchos de los ferrolanos que acudieron al teatro tienen la misma opinión que el director.