El corredor norte será rematado diez años después de lo previsto

FERROL

La redacción ?de los proyectos se empezó a principios ?del 2005 y todavía ?no ha finalizado

20 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Si las previsiones que en su día anunció el entonces conselleiro Xosé Cuíña se hubiesen cumplido, el corredor de la costa norte tendría que haber entrado en servicio en el 2007. No se cumplió esa fecha, ni mucho menos. Es más, el último calendario marcado por el Ejecutivo de Núñez Feijoo establece que pasarán diez años desde ese plazo dado para que finalicen las obras de la carretera. Aunque la fecha que oficializó el PP al tomar el relevo en la Xunta para terminar la vía fue el 2015, en el Plan Move (Plan de Mobilidade e Ordenación Viaria Estratéxica 2010-2015) la Consellería do Territorio ya detalla que el remate de algunos tramos se prolongará dos años más. Los trechos que sufrirán mayor retraso son los que discurren entre Os Ramos, en el límite entre Ortigueira y Mañón, y Celeiro. Son 33,6 kilómetros, es decir, casi el 40% de la carretera, distribuidos en tres tramos. En la actualidad, y siempre según la información de la Xunta, el proceso administrativo en esta parte del vial afronta la fase de redacción del trazado. Las previsiones de finalización para el resto de los tramos no son muy halagüeñas. El 2011-13 es el horizonte temporal para que entren en funcionamiento los dos trechos más avanzados, esto es, la variante de Ortigueira, en obras; y Celeiro-San Cibrao, cuyos trabajos ya están adjudicados pero están pendientes de inicio. Los recorridos restantes serán una realidad en una fecha intermedia, el 2015. Sea como fuere, atrás se queda el compromiso del bipartito PSOE-BNG de concluir en el 2011 una carretera que vertebrará más de una decena de municipios, ahora marginados por las malas comunicaciones. Procesos suspendidos La desidia se ha apoderado de un proceso administrativo que arrancó en el 2003 con la presentación de un anteproyecto y que tardará en finalizar, después de que la consellería reconociese que sus antecesores dejaron procesos en suspenso. El diseño del trazado empezó a perfilarse en febrero del 2005 con la licitación de los dos primeros tramos. Hoy sigue sin concluirse. ¿Por qué? Los populares se marcharon a mediados del 2007 con la redacción de cinco trechos en marcha. Cuando la socialista María José Caride se puso al frente de la Consellería de Política Territorial decidió introducir variaciones en los proyectos para «mellorar a súa afección ambiental e territorial» y permitir en un futuro, cuando la demanda de tráfico lo requiriese, desdoblar la carretera en autovía. Ahora, el departamento autonómico de Agustín Hernández «supervisa» los proyecto y «reactiva» los procesos en suspenso. Habrán pasado diecisiete años, si el corredor entra finalmente en servicio en el 2017, desde que Cuíña prometió una carretera para el Ortegal hasta que los vecinos se beneficien de ella. ¿Es una obra tan compleja?, se preguntarán los más de 187.000 habitantes que habitan desde Ferrol a San Cibrao. El corredor costero es una vía de altas prestaciones, no una autovía, aunque podría llegar a serlo si la Xunta decide convertirla en un futuro. Tendrá un trazado que suavizará las curvas sinuosas de la carretera actual, pero con un carril de ida y otro de vuelta, y vías de adelantamiento solo en algunos tramos. Por ejemplo, la variante de Ortigueira suma 8,4 kilómetros y dispone de 2,7 para adelantar.