Costas tiene muy claro el aspecto que quiere que luzca el litoral de Doniños a corto plazo. Tras el derribo de la antigua caseta de socorrismo y el bar colindante en el verano del 2008, la demarcación trabaja en la regeneración de esta zona y la construcción de nuevos equipamientos que sean lo menos agresivos para el entorno. Solo queda un elemento que altera el aspecto paisajístico que persigue Costas. Es el bar situado a la entrada de la playa, el cual intentará comprar el Ministerio de Medio Ambiente.
El jefe de Costas en Galicia, Rafael Eimil, explicó ayer que este inmueble se encuentra enclavado fuera de la zona de dominio público marítimo-terrestre. «Está en un área competencia de la Xunta», señaló.
Por ello, la demarcación se ha decantado por la opción de la compra, «que es siempre la alternativa más rápida». Eimil explicó que los técnicos de Costas realizarán una tasación del bar para determinar cuánto podría costar su adquisición y cuánto está dispuesto a gastar el Ministerio de Medio Ambiente.
Con estos datos en la mano, la demarcación lanzará una oferta de compra a los propietarios de este bar, que es el único que queda en pie en Outeiro tras la demolición del chiringuito que se encontraba próximo a la antigua caseta de socorrismo.
Esta zona de actuación es «un entorno de elevado valor natural cuyos atractivos más significativos son el sistema dunar costero y la laguna de Doniños», apunta Manuel Fonseca, autor del proyecto de regeneración de la playa de Doniños que impulsa Costas. Por eso, ambos apuestan por unas instalaciones «de impacto visual mínimo» para reponer los servicios de socorrismo y actividades náuticas en Outeiro.
Esta semana termina el período de exposición pública del estudio de impacto ambiental para levantar el nuevo edificio. Costas espera poder iniciar las obras a finales de este año o principios del 2011.