La causa de nunca acabar

Francisco Varela

FERROL

La instrucción judicial ha terminado ya, más de una década después del accidente, pero la celebración del juicio puede demorarse todavía un par de años

01 feb 2010 . Actualizado a las 14:05 h.

El pasado día 13 se cumplió el duodécimo aniversario del desastre del Discoverer Enterprise , aquella plataforma que el temporal arrancó de sus amarres en el muelle 11 de Astano y lanzó contra el puente de As Pías. Todo el tablero del puente acabó en el fondo del mar y Ferrol quedó casi incomunicado por tierra. Pero como no hay mal que por bien no venga, el accidente sirvió para que se acelerase la construcción del último tramo de la autopista y, en la reconstrucción de As Pías, el vial se dotase de doble vía. Una obra que se ejecutó relativamente rápido, en dos meses. No así ocurrió con la causa judicial por el siniestro, todavía viva aunque, en este aniversario, sí hay noticias: las diligencias han quedado conclusas, al fin, merced a la tarea de las juezas Mónica Ramírez y Elvira Méndez, y a finales del pasado año fueron remitidas ya para juicio a los juzgados de lo penal. No obstante puede ocurrir que el señalamiento de la vista se retrase, todavía, cerca de dos años. No se descarta que el asunto, a la postre, se resuelva con un acuerdo.

La disputa juez-fiscal

La causa judicial, iniciada originariamente por el juez Aulet Barros, fue archivada pronto por este magistrado marino mercante que entendía que no había responsables porque fuera un fenómeno imprevisto o un act of God , como dicen los británicos en situaciones parecidas. Se entabló, a partir de entonces, una pugna entre la fiscala encargada del asunto y el instructor en la que, a la postre, ganó la fiscala porque la Audiencia obligó a continuar la investigación. Curiosamente ahora el Ministerio Fiscal no acusa y se mantienen en la causa penal los particulares, entre ellos, la compañía Arriva, un enorme colectivo de taxistas y otros muchos que imputan a dos directivos de entonces, Nicolás Sánchez Franco, jefe de línea del buque, y Jesús Fernández Méndez, director del departamento de Producción. No obstante, el supuesto principal responsable del amarre de buques falleció de un infarto poco después del siniestro. Este fue uno de los motivos por el que Aulet y luego el Ministerio Fiscal considerasen que debía procederse al archivo de las diligencias penales, al desaparecer el principal mando, para dejar abierta la vía civil en la que se aclarase el pago de indemnizaciones a los afectados. Grandes colectivos como los mariscadores de la ría fueron ya saldados con fondos públicos habilitados para tal fin en los meses posteriores al accidente. No obstante, los escombros que permanecen en el fondo marino continúan siendo el origen de daños biológicos que sufren los bancos marisqueros de almeja, al criar sobre los cascotes grandes piñas de mejillón que consumen los nutrientes de los otros bivalvos.

La parte acusadora que persevera sostiene que Astano tuvo acceso a las predicciones meteorológicas con la suficiente antelación como para tomar las medidas necesarias, tales como el refuerzo de los amarres en la plataforma petrolífera que evitase su deriva por la ría y la posterior catástrofe. Por cierto que entonces el sistema de aviso era muy rudimentario: un conductor iba por el parte escrito al Arsenal.