Según parece este año la playa de Esmelle se ha quedado sin bandera azul. Según parece no cumple los requisitos que la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac) impone. Según parece ha influido que los vehículos invadían la zona dunar, que carecíamos de aparcamientos, que el servicio de socorrismo no era lo suficientemente eficiente, y otros tantos ques?
Y yo digo?
Si la comunidad de montes de Covas-Esmelle cedió terreno y facilitó zonas alternativas de aparcamiento. Si el Concello contrató mediante concurso el servicio de salvamento de playas (incluida la de Esmelle). Si las instalaciones y servicios ofrecidos son similares entre todas las playas de este litoral. Si el resultado de la campaña anterior se saldó con cero ahogados.
¿Qué demonios quieren los daneses para que volvamos a tener la bandera azul? Quizás tengan razón, pero seguro que no saben que las competencias sobre la zona dunar son estrictamente de Costas. Que las obras de la ampliación de la carretera entre Covas y San Xurxo son promovidas por Costas y la Diputación de A Coruña. Que se paralizaron hace meses y se volvieron a retomar apenas hace dos telediarios. Que el incivismo de algunos usuarios tanto de aquí como foráneos hizo que las dunas tuviesen más inquilinos que el cámping próximo.
Resultado?
Esmelle se queda, sin comerlo ni beberlo sin su bandera azul, no es que tenga una importancia relevante, pero? lo que no nos pueden quitar es la calidad del entorno, de las aguas y de los parroquianos. De todas formas, tanto la Asociación de vecinos como los integrantes del Proyecto Esmelle nos hemos concedido una bandera mucho más azul, la de nuestro propio cielo.