«Comprar libros es buena inversión; cuestan poco y duran para siempre»

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira A CORUÑA/LA VOZ.

FERROL

César Antonio Molina, escritor y ex ministro, autor de «Eume», inaugura hoy en A Coruña el espacio en el que se podrán consultar los más de 25.000 ejemplares que donó a la Diputación

15 oct 2010 . Actualizado a las 12:30 h.

Los libros siempre han sido algo especial en la vida de César Antonio Molina (A Coruña, 1952). De niño, en la calle Miguel Servet, le servían para conocer el mundo por el que luego se movería como consecuencia de sus inquietudes profesionales y personales. Ahora, en el esplendor de su etapa creativa, ha decidido donar el grueso de su colección privada, más de 25.000 ejemplares, además de cartas manuscritas y otros documentos, a la Diputación para ponerlos a disposición de sus vecinos e investigadores. «Esto es solo el primer paso, porque seguiremos aportando libros en los próximos años y estoy seguro de que llegaremos a superar los cien mil ejemplares», informa el ahora presidente de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez sin ocultar su enorme satisfacción por el paso que se va a dar hoy, con la apertura de la nueva dependencia en los bajos del teatro coruñés Rosalía de Castro.

-¿Cómo surgió la idea?

-Siempre rondó por mi cabeza y la de mi mujer, Mercedes Monmany. No queríamos que se perdiera este patrimonio y que estuviera disponible siempre para todo el mundo. Lo hablé en su momento con el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, que lo entendió a la perfección y me ha dado un gran apoyo. Todo esto no es más que una forma de devolver a la ciudad parte de lo que La Coruña ha sido para mí.

-¿Por qué A Coruña?

-No le engañaría si le dijera que he tenido numerosas propuestas para alojar todos estos libros, incluso aportando una compensación económica que nunca quise, porque esto es un gesto altruista, un regalo a mi ciudad. Esta biblioteca ha tenido muchas novias, desde la Ciudad de la Cultura hasta muchas ciudades y fundaciones. Pero siempre tuvimos claro que su lugar era La Coruña. Y en este caso tiene mucho más mérito Mercedes, porque ella es catalana, pero siempre compartió mi deseo de que esta colección estuviera en mi ciudad natal y a la que ella profesa un enorme afecto.

-¿No le costará deshacerse de los libros?

-No, porque no es un adiós, sino una manera de darles más vida, poniéndolos al alcance de mucha más gente.

-Usted no comparte esa idea de que los libros no son para prestar.

-Yo creo que los libros son una muy buena inversión; cuestan poco y duran para toda la vida. Nosotros podemos tener más de cien mil volúmenes que se irán incorporando poco a poco a esta biblioteca, pero hay algunos libros de los que aún no nos podemos desprender, porque tanto Mercedes como yo nos encontramos todavía en pleno apogeo en nuestra actividad profesional. Pero no le quepa duda que todos ellos se irán sumando a los fondos de la biblioteca de la Diputación.