Camarón que se duerme...

La Voz

FERROL

23 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Es complicado hacer un análisis de los Presupuestos de la Xunta en Ferrolterra, sin obviar la situación general de crisis en la que nos encontramos, y sin entrar en números que el papel todo lo aguanta. Porque no nos olvidemos que donde está «el dinero» es en Madrid. Las administraciones locales y autonómicas viven de lo que genera Madrid y si el Sr. Zapatero se equivocó en la previsión de ingresos, y los que hubo los gastó mal, al final lo pagamos todos, pues por lo que estamos viendo y viviendo día a día, faltan euros por todas partes.

La Xunta de Galicia además de mantener en funcionamiento los servicios básicos, como no podía ser de otra manera, Sanidad, Educación, Bienestar, Carreteras, etc... que se llevan ya la mayor tajada, tiene que hacer frente a las nuevas necesidades y compromisos como el auditorio, el corredor de la costa, mejoras en Marcide, humanización de la carretera de Castilla y Catabois, desarrollo del Bertón (viviendas), Mejora del transporte metropolitano, saneamiento de la ría, suelo industrial y otras, que se contemplan en los Presupuestos de la Xunta presentados para este año.

En contraposición, el AVE y la nueva estación ni están ni se les espera, el acceso por ferrocarril al puerto exterior ya perdí la cuenta si en los últimos 4 o 5 años aparecen en los presupuestos del Estado el mismo millón todo los años porque no se ha avanzado nada. El saneamiento de la ría sigue esperando su terminación. Con un 25% de la población de más de 65 años y sin que el Estado haga políticas de asentamiento de empresas que cambien la tendencia, bueno alguna hace pero en contra del interés general y de la comarca: el decreto del Carbón, que incrementa el déficit tarifario y condena a la inactividad a las centrales de As Pontes y Meirama. ¿Cuándo volveremos a ver la luz?

Después de más de la mitad de mi vida viviendo en crisis, la general y la de la ciudad, parecía que en el 2003, con la llegada de la autopista, se veía el final del túnel, pero fue una ilusión. El 2004 trajo una nueva «reconversión». Reconvirtió en jubilados de 52 años a 1400 trabajadores y las instalaciones infrautilizadas hasta la fecha. El suelo industrial en Leixa parado porque no hubo dinero para las expropiaciones.

La técnica presupuestaria del PSOE ya la conocemos: inflar el papel con cifras, para después no ejecutarlas y desviar las mismas a donde les interese. Si no se solucionaron estos y otros en los años de abundancia ¿a dónde ira nuestro camarón cuando la corriente se dirige a un precipicio?