Padres de usuarios del Souto de Leixa se suman al encierro

La Voz FERROL/LA VOZ.

FERROL

09 nov 2010 . Actualizado a las 13:03 h.

Los trabajadores del Souto de Leixa llegarán hoy al sexto día de encierro en el Concello de Ferrol en demanda del mantenimiento de la gestión pública del centro asistencial. Ayer por la mañana una docena de padres de usuarios del antiguo Carmen Polo ofrecieron su apoyo a los movilizados y se sumaron al cierre iniciado el pasado jueves. Para los trabajadores, se trata del apoyo «más importante» de los recibidos hasta el momento desde que iniciaron las medidas de presión contra la Xunta.

El apoyo de un sector de los padres se produjo después de la asamblea celebrada la pasada semana donde una representación de los trabajadores trasladó a los asistentes su visión sobre el futuro de las instalaciones y en la que «por unanimidad», con «80 votos contabilizados» mostraron su disconformidad a la privatización del Souto de Leixa. Este acuerdo quedó plasmado en un escrito firmado por todos ellos, y presentado en el registro de la Xunta el día que se inició el encierro.

Una vieja reivindicación

Por su parte, el consello escolar del centro de educación especial Terra de Ferrol -la parte del Carmen Polo que atenderá a los discapacitados menores de 21 años cuando el Souto de Leixa se encargue de los mayores- emitieron un comunicado en el que profesores, personal no docente, el equipo directivo y representantes de los padres y tutores legales de los alumnos en edad escolar y los mayores de 21 años, «manifestan o seu apoio ás reivindicacións que se están realizando» para que el centro sea de «xestión pública, na mesma liña no que dito órgano colexiado traballou dende hai moitos anos para conseguir a separación xurídica e que a xestión fose pública, desexando que este obxectivo traballado poida cumprirse polo ben de toda a comunidade educativa».

Por su parte, el alcalde reiteró ayer en un encuentro mantenido con los encerrados el apoyo del grupo de gobierno a sus demandas, y les brindó su apoyo «pola súa loita en defensa dos seus postos de traballo», informaron fuentes municipales.

El centro atiende a diario a unos 170 usuarios con algún tipo de discapacidad mayores de 21 años y a otros 35 menores, con una plantilla de unos 120 trabajadores.