Entre los atractivos con los que ya cuenta el lago que recubre la antigua mina de Endesa en As Pontes, está una isla de algo más de una hectárea. El perímetro de esta porción de terreno quedó definitivamente rodeado por el agua hace tres semanas. Luce un monolito de 90 toneladas donado por una de las compañías que trabajó en la explotación del yacimiento de carbón. Por el momento no tiene nombre, porque a Endesa no le corresponde este privilegio. Deberá ser la Administración autonómica quien tome esta decisión cuando se encargue de su gestión. Entonces, como ocurre con el lago y la playa, también se definirán sus usos.
Pero desde la firma energética no faltan propuestas. «Me gustaría que se llamase Santa Bárbara, que es la patrona de los mineros», comenta Francisco Aréchaga. «Ayudaría -apunta el directivo de Endesa- a recordar lo que fue en el pasado el lago de As Pontes».