El secretario nacional de CC.OO. alaba la cohesión de la sociedad local
12 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El líder nacional de CC.?OO, Ignacio Fernández Toxo (Ferrol, 1952), acudió el pasado jueves a Ferrol puntual a su cita con la conmemoración del Día da Clase Obreira, una fecha que tiene grabada en su memoria como protagonista en primera persona no solo del fatídico 10 de Marzo del 72, sino de la represión posterior.
-¿Cómo recuerda aquellos acontecimientos?
-Para mí fue una experiencia traumática. Los acontecimientos se desencadenaron el día 9, con la embestida de los autobuses de la policía contra los trabajadores concentrados dentro de la fábrica. Al día siguiente, la empresa decidió el cierre de las puertas, lo que desencadenó los hechos posteriores. Nos encontramos a la policía en la entrada de la carretera de As Pías cuando nos dirigíamos a Astano. Sin previo aviso comenzó a disparar contra los manifestantes, hasta que agotó la munición. Murieron dos, Amador y Daniel, pero pudieron haberlo hecho muchos más. Recuerdo aquel día también desde el punto de vista de la solidaridad ciudadana, en un contexto durísimo de represión, en una dictadura feroz, el pueblo de Ferrol se volcó con las gentes de Bazán. Y también recuerdo la represión que vino después.
-Usted tuvo que esconderse en casa de su hermano y después vivió en diferentes lugares, pero también acabó en la cárcel. ¿Cómo vivió aquello?
-Desgraciadamente, ya había pasado seis meses por la cárcel cuando el proceso de Burgos, pese a que solo tenía 18 años. A partir de los acontecimientos de Marzo del 72, se produjo una cadena de despidos en la fábrica. El mío llegó el 23 de marzo y ese mismo día me fui al despacho del abogado Bárez, desafortunadamente para los dos, porque cuando llegué lo estaba deteniendo la policía y ya nos encarcelaron a los dos. Además, tuve una multa gubernamental de 200.000 pesetas y estuve dos meses en la cárcel. Sabía que a la salida me iba a esperar la policía para detenerme de nuevo, así que conseguí salir antes y ahí empezó mi periplo por la clandestinidad.
-¿Cómo recuerda esos años en Ferrol?
-La mayor parte del día lo pasábamos en la fábrica, ya que la inmensa mayoría tenía jornadas extenuantes de 12 horas. Yo entonces no tenía responsabilidades, y a mí el gusanillo de la política clandestina me pilló a los 15 años. Eran tiempos duros, en los que arriesgabas con la cárcel o la pérdida del empleo.
-¿Ha cambiado mucho la sociedad ferrolana?
-Como la española. Entonces, Ferrol estaba marcada por una fortísima división, entre los trabajadores, que vivían en condiciones muy duras, y la gran cantidad de gente vinculada a los diversos ejércitos. Era una sociedad en estratos que apenas se tocaban y con mucho clasismo presidiendo las relaciones sociales.
-¿Y cómo la ve ahora?
-Sufre los efectos de una crisis industrial mal resuelta, cuya industria ha perdido peso para ir derivando hacia una sociedad de servicios y también ha perdido peso económico en Galicia. Pero Ferrol tiene una sociedad que se esfuerza por salir adelante en durísimas condiciones.
ignacio fernández toxo líder nacional de cc.oo.