Un error pudo causar el accidente del párking

francisco varela FERROL / LA VOZ

FERROL

El empresario de Tenerife fallecido en el siniestro pasaba la Semana Santa en Ferrol, donde nació

27 abr 2011 . Actualizado a las 13:09 h.

El empresario Alejandro Gavela Gesto, fallecido el pasado miércoles en un extraño accidente ocurrido en el párking de la plaza de España, era ferrolano de nacimiento, aunque desde hace más de 30 años residía en Tenerife. Tenía 66 años y presidía la empresa Canarias Explosivos, S. A. La hipótesis que se baraja sobre lo ocurrido apunta a un posible error suyo en el manejo de su automóvil, un modelo Volvo automático. Gavela había estacionado su vehículo en la primera planta del aparcamiento e, instantes después, salió a gran velocidad y colisionó contra una pared del recinto. Utilizaba automóviles automáticos porque sufría una importante minusvalía en la pierna izquierda. Según un familiar, era muy cuidadoso al volante.

Por eso se cree que puso sufrir un pequeño desmayo o algo parecido que explicase lo ocurrido. El conductor había quitado ya el cinturón de seguridad. Debido al fuerte impacto, su cuerpo salió lanzado contra el volante y el golpe le causó severas lesiones internas y la rotura de varios órganos que le provocaron la muerte poco después, en el hospital Marcide.

Llamó a su esposa

No obstante, tras el impacto contra la pared, que quedó perforada por el impacto del potente turismo, sacó su teléfono móvil y llamó a su esposa, que llegó minutos después desde el piso propio situado en la plaza de España, y lo acompañó en la ambulancia, hasta el centro hospitalario.

Fuentes próximas a la investigación del suceso han informado de que, en un primer examen del Volvo accidentado, a pesar de los daños causados en la parte delantera, se ha podido saber que no sufría avería alguna en sus equipos mecánicos, tales como acelerador y freno. En la superficie de la primera planta del estacionamiento donde ocurrió el accidente quedaron varios tramos de marcas que también están siendo examinados. Unas parecen que fueron causadas por el fuerte acelerón y otras pueden ser el rastro de una fuerte frenada, que no impidió el choque.