Surf de competición

Carlos Bremón

FERROL

03 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hoy en día lo más importante a los ojos de los jueces es la radicalidad de las maniobras, en especial la primera después del take-off, al ponerse de pie en la tabla. Una ola, aunque sea cerrona puede proporcionar un par de maniobras con mucha puntuación.

En este Pantín Classic hemos visto infinidad de aéreos. En estos últimos años, poco a poco se ha ido imponiendo este tipo de maniobras basadas en el aéreo, o salto en el que el surfista despega aprovechando el impulso inercial y la rampa de la propia ola, maniobras que son muy espectaculares.

Hasta hace muy poco tiempo, estas se destinaban casi en exclusiva a las llamadas mangas de Expression Sessions, fuera de competición oficial, y cuyo fin es realizar maniobras innovadoras y llamativas. Así se fueron desarrollando los aéreos hasta su dominio por un número cada vez más creciente de surfers. Estos, al principio, no se arriesgaban a intentarlos en la competición, ya que con frecuencia el aterrizaje era fallido y el surfista se caía de la tabla, perdiéndose la puntuación casi en su totalidad, puesto que una regla importante en los jurados es que una maniobra inacabada no vale.

Pero cada vez más surfistas dominan el aéreo, y su intento, primero de una forma prudente, luego cada vez más arriesgado, se está imponiendo en la celebración de las mangas oficiales de las competiciones, en las que el espectáculo ha ganado muchos enteros gracias a esta llamativa maniobra.