Feijoo gana la partida del naval

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón FERROL / LA VOZ

FERROL

PP y AGE rentabilizan quince días marcados por las movilizaciones

23 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El rotundo apoyo logrado por el PP de Feijoo en la comarca, la explosiva irrupción de AGE y los descalabros de PSOE y BNG vienen precedidos por una campaña local teñida de nacional.

¿Sobre qué pivotó la campaña?

En esta zona, sobre dos ejes. Las constantes protestas contra el PP y los recortes de Rajoy y la necesidad de carga laboral para Navantia. La validez del contrato con Pemex estuvo desde el minuto uno sobre el tapete.

¿Quién la rentabilizó?

Los partidos sabían de la importancia de lo que sucediese en la comarca, sobre todo en Ferrol, considerada plaza clave tanto por su peso demográfico como por lo que significa a nivel político. Los vencedores son evidentes. Feijoo ha ganado la partida del naval. Al menos el asalto de Pemex. Su participación en la gestión de ese pedido y el llamamiento a que Navantia «mueva el culo» para conseguir más, lanzado en el mitin central del PP en la urbe, se antojan un par de muescas a su favor. También ha cosechado de ese granero AGE. De esa hucha de votos y del de las movilizaciones ciudadanas. Y el mayor reflejo de esas protestas contra el PP está en sus 7.103 votantes que han visto en el efecto Beiras-Díaz respuesta a sus demandas, pasándole la correspondiente minuta al PSOE y al BNG.

¿Cómo se movió el PP?

Manteniendo su discurso de estabilidad frente al supuesto caos de un tripartito de izquierdas; remachando el mensaje del contrato con Pemex y con Miguel Tellado y Rey Varela apelando a Feijoo, cerrando filas. Les salió bien. A pesar de que en su programa ya no hay ni dique flotante -este se puede volver ahora una patata caliente- ni «un gran centro de reparaciones navales» de forma explícita, difundieron el inicio de la recuperación del sector con un flotel que se anota en su haber el presidente electo. Y, de paso, el alcalde se ve reforzado en su partido por la tarea hecha.

¿Y el PSOE?

Compartió con AGE y BNG las insistentes dudas sobre Pemex -pero sus promesas para el sector semejaban poco creíbles tras solo diez meses de dejar un Gobierno central que no solventó esa caída laboral- y sacó a la palestra los recortes de Rajoy. Pero no cundió. Las urnas dicen que los lastres pesaron aún más que en las municipales. El escaso arrastre de Pachi Vázquez se sumó a una situación de guerrilla interna evidente. Sestayo no ha calmado aguas y la trifulca intestina sigue su errático curso. Toca una obligada catarsis.

¿El BNG?

Como el PSOE. Naval, recortes... Se quiso hacer valer como única fuerza nacionalista. Pero, como en el resto de Galicia, Beiras y Díaz destrozaron expectativas. En clave estrictamente local, las dificultades para visualizar en quién recae el liderazgo se antoja uno de los principales problemas. Se carece de referentes como fueron, en su día, Xaime Bello en Ferrol o Rivera Arnoso en Fene. El varapalo, severo.

¿Las bazas de AGE?

AGE sacó provecho de casi todo. Del naval, de Rajoy, del PSOE, del BNG, de movimientos ciudadanos... Hasta quedarse a un voto de ser segunda fuerza en Ferrol. Pero además de los rebotes tenía una estrategia clara. La ferrolana Yolanda Díaz se mantuvo, incluso en su ciudad, en segundo plano. Apostó a dejar el protagonismo a Beiras y alimentó la sensación de aire fresco para izquierda y nacionalismo. Jalonado todo con mensajes altisonantes anti PP, promesas de políticas nuevas y apoyos de históricos como Rafael Pillado -ex PCG y PSOE-... El combinado sentó bien en la comarca.

análisis las claves locales de la campaña