Malos tragos

José Varela FAÍSCAS

FERROL

06 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El catálogo de hallazgos marianistas, inmediatamente imitados por sus conmilitones, es interminable en el ámbito de la comunicación social. El más celebrado ha sido la aplicación a la semántica del principio de la destrucción creativa que en su día popularizó Schumpeter para la economía. Mientras hacía furor entre la parroquia popular un discurso que enfatizaba el exímoron hipócrita (privatizamos la sanidad para mantenerla pública, congelamos las pensiones para blindar el nivel adquisitivo de los jubilados, multiplicamos las tasas judiciales para garantizar una Justicia gratuita, etcétera), iba cuajando una suerte de cuerpo doctrinal con la candidez despiadada como elemento axial. En ello estamos ahora, un momento en el que la novedad convive aún con la desfachatez del tramposo oxímoron. Observen cómo, también aquí en Ferrol, claro, con el asunto del dique flotante sin ir más lejos (el alcalde dixit), los portavoces de cuantos gobiernos padecemos añaden al ricino de sus recetas la coletilla de que, ciertamente, a ellos tampoco no les gusta el ahorro doloso que acaban de perpetrar. Así, con dos pelotas: recorto, pero hubiera preferido no hacerlo, firmo despidos, pero no saben lo que me duele, no arreglo los semáforos pero bien que lo siento, etcétera. Y los ciudadanos, acurrucados en tan mullida piel de cordero, piensan aliviados en la suerte han tenido con estos caballeros tan corajudos que hasta deciden en contra de sus convicciones, qué mal lo deben de estar pasando los pobrecillos. Vaya 2013 que nos espera.