Los técnicos charlan sobre el nivel del equipo actual, su pasado y su futuro
27 feb 2013 . Actualizado a las 12:24 h.Después de cinco años delicados, el Racing de Ferrol emprende la recuperación. Luis César y Manolo García, tándem que guió al mejor equipo verde de las últimas décadas, charlan sobre su experiencia, el conjunto de José Manuel Aira, el futuro...
-El Racing vuelve a ilusionar.
-Luis César: Su trayectoria es inmaculada, y no es sencillo ganar partidos ni con una buena plantilla. Necesitas gente comprometida y ser fuerte en las áreas, eso es clave. Y hubo un acierto en la planificación, que al final es el vehículo que te lleva por la liga.
-Manolo García: Será campeón de grupo porque 12 puntos me parecen insalvables. A ver si tiene fortuna en el cruce del play off y sube.
-Un acierto este año fue crear una plantilla corta pero fuerte.
-L. C.: A veces nos confundimos al fichar muchos jugadores para aumentar la competencia. Nos encontramos con siete suplentes, descontentos, y ocho sin convocar, cabreados. Si ganas, aún bueno, pero si fallas... Es mejor tener un punta bueno y uno regular que cuatro malos y que dé igual a quien pongas.
-M. G.: Claro. En el Racing los que esperan su oportunidad demuestran luego su nivel. El rendimiento es óptimo.
-¿Qué es lo que más les gusta del equipo?
-L. C.: Gana con autoridad, de forma más o menos brillante. Tiene seguridad y empaque contra cualquiera. Puede perder un día, si a nivel motivacional no va al 110% y el rival sí.
-M. G.: Lo mejor es su solvencia. Gracias a su calidad, gana hasta cuando no hace las cosas tan bien. Aunque no destaque en ataque un día, como no concede en defensa, vence. En cada línea suele ser mejor que el rival.
-¿Qué les parece el papel de Aira tras un inicio difícil la temporada pasada?
-L. C.: Cogió al equipo en circunstancias complicadas, cuando el Racing no funcionaba en las áreas. Así hay poco que hacer para enderezar un equipo. Sin gol, no hay nada, y el Racing tenía esa carencia. Este año fichó gol y la portería también funciona bien. Hace un buen trabajo.
-M. G.: Y sabes que pasar de jugador a entrenador es complicadísimo por los cambios que conlleva en la relación en el vestuario. Pero su experiencia en todas las categorías le habrá ayudado. Los que convivimos con él sabíamos su potencial. Espero que tenga suerte y el Racing suba.
-Ferrol necesita otra categoría.
-L. C.: Claro que sí. El Racing merece volar alto. Sufriendo, Ferrol puede estar en Segunda A, sin que la gente se enfade por perder muchos partidos. En su momento no fue fácil, pero el tiempo pasa y eso se valora.
-Tras cinco años de caída del equipo, llega la recuperación.
-L. C.: Hubo decepciones, pero se están haciendo bien las cosas. Toca vivir alegrías. Veremos al Racing en Segunda B y ojalá en Segunda A, pero hay que sufrir para lograrlo.
-M. G.: Al Racing, al Pontevedra y a algún filial la Tercera le queda muy corta. El primer paso es la Segunda B, dodne se podrá hacer un equipo para estar entre los mejores; y ahora habría más opciones de hacerlo bien en Segunda A porque muchos clubes ya no son tan poderosos económicamente.
-L. C.: Es cierto. Los salarios en Segunda A bajaron un 50 o 60%, sobre todo del quinto clasificado hacia abajo. No hay puntualidad en los pagos. Con presupuestos coherentes como aquellos, el Racing podría llegar a mejores jugadores que antes.
Del 0-5 en Santiago a las cien pesetas de Razov
Del 2000 al 2004, Luis César y Manolo García vivieron cuatro ligas intensas. A Malata no tuvo tal ambiente desde entonces.
-A nivel personal, ¿cuál es la primera imagen que recuerdan?
-L. C.: Fueron años muy complicados. Debuté como entrenador sin experiencia, y lo tuve muy difícil. Estaba un poco señalado. Normal. Era duro competir con rivales fuertes y buscar la salvación siendo pobres.
-M. G.: Entramos en un territorio desconocido, el de Segunda A. Esa primera plantilla fue muy profesional, aunque luego hubo de todo. La primera imagen fue esa. La categoría era muy superior a la Segunda B. El inicio fue muy duro. Trabajábamos y no nos llegaba para ganar. El segundo año ya fue mucho mejor.
-Elijan un partido.
-L. C.: Muchos. Las visitas al Calderón, el 2-4 en Burgos con diez, el 0-5 en Santiago... También en Segunda B hubo partidos importantes. Superamos al Sevilla Atlético, que luego tuvo casi 10 jugadores en Primera y varios internacionales. Tras bajar, fue el año más complicado de todos, y pasó desapercibido. El análisis que se hizo fue duro.
-M. G.: El 0-5 en Santiago, a un Compostela aún con resquicios de aquel histórico equipo de Primera, nos permitió salir del descenso tras 20 jornadas. Fue una recompensa y ya nunca bajamos el rendimiento.
-¿Un jugador?
-M. G.: El primer año aportaron todos, y los fichajes de invierno impulsaron al equipo. Al año siguiente vino mucho talento, más franceses que nos dieron calidad. Es raro ver a un tipo con el talento de Grozdic en Segunda. Pero al cumplir objetivos muy pronto, bajó el rendimiento y no quedó buena sensación. Los chilenos al inicio estuvieron bien. Luego en una temporada difícil Cuéllar demostró su talento hasta el final. Y en Segunda B el equipo se hizo para subir y se cumplió el reto.
-Rescaten una anécdota.
-L. C.: La mentalidad de Razov brindó alguna. Se negaba a aportar 100 pesetas para alquilar una peli en el bus, pues no la entendía y él tenía su propio portátil para ver otras, pero luego antes de irse invitó a todos los solteros a cenar en A Gabeira.
El arousano: «Me planteo trabajar en el extranjero, pero no es fácil»
Tras dirigir al Alcoyano a finales de la pasada liga, Luis César espera propuestas interesantes, incluso fuera de España. «Me planteo trabajar en el extranjero, pero no es fácil hacerlo con garantías de cobro», explica. También aprovechó para pasar algunas etapas estudiando métodos de entrenamientos en otros países. «Escuché gente, vi como trabajan e intenté incorporar cosas. Hace dos años estuve en Grecia y el pasado en Alemania, donde me encontré métodos más anticuados que los de aquí. En Gelsenkirchen conservan una tribuna del viejo estadio, solo una. Según me contaron, su entrenador de entonces, Felix Magath, pidió conservarla para que los jugadores hiciesen ejercicios por las escaleras de la grada, algo obsoleto, de mi etapa infantil», explica.
Luis César apunta que la competencia en los banquillos crece a un ritmo insólito hasta hace unos años. «Ahora cada año salen 100 entrenadores nuevos. Es muy difícil. Aquí se depende de las relaciones. En el 2006, cuando yo estaba en Tarragona, Tito Vilanova no tenía donde entrenar, y al poco tiempo lo pidió Pep Guardiola como ayudante por ser su amigo».
El ferrolano: «El As Pontes peleará ahora hasta donde pueda»
En agosto, el As Pontes figuraba en todas las quinielas para tratar de huir de la quema del descenso, y hoy es octavo a cuatro puntos del cuarto. «Es que en verano tuvimos bajas. Se fueron jugadores importantes porque se les ofreció la renovación a la baja. Quisimos fichar poco y acertar. Los nuevos se adaptaron bien. Pese a los vaivenes, el equipo cogió una idea y estabilidad. Esta situación era difícil de pensar, pero nos lo trabajamos», explica su entrenador, Manolo García.
El técnico ferrolano quiere seguir soñando: «Nos cuesta competir con cinco o seis equipos hechos para ir arriba. Pero este club no olvida su historia y aquí no te dicen que ya vale o que no hay posibilidad de pelear por más. El As Pontes peleará ahora hasta donde pueda, por terminar lo mejor posible. Si hay una mínima oportunidad, la queremos aprovehar».