Bufé medieval, espadas de caballero y cofres del tesoro

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri FERROL / LA VOZ

FERROL

JOSÉ PARDO

El buen tiempo animó la afluencia de visitantes

05 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

En el medievo, no pasaban hambre. Queda claro con la oferta culinaria que ofrece la feria temática que desde el viernes está instalada en la plaza de Ferrol Vello y sus calles, amén de la avenida dos Irmandiños, donde un bufé preside la entrada. Pescado, carnes, chorizos, chipirones, verduras... los medievales sí que sabían comer. Aunque la variedad de postres es amplia, sin duda, el producto estrella entre los visitantes es el crepe o filloa de crema de chocolate. Pocos se resisten,

Para mimetizarse con el ambiente, los puestos ofrecen múltiples posibilidades. Desde comprar una espada que ya la quisiera para sí el rey Arturo hasta hacerse con un cofre en el que guardar un tesoro. O llevarse para casa una agenda, bisutería o incluso una fuente árabe.

Los pequeños son, sin duda, los que más disfrutan de la feria. Las exhibiciones de cetrería llaman especialmente la atención, ya que permiten ver a menos de un metro a lechuzas, búhos y aves rapaces. Una bruja gigante ofrece la posibilidad de depositar un deseo dentro de su caldero gigante y hacerse una foto con ella.

La feria cerrará hoy, después de cuatro jornadas de animación y diversión al aire libre, que han marcado el inicio del ambiente festivo que reinará en la urbe durante todo el mes de agosto, cuando se celebrarán los festejos de verano. El medievo dejará Ferrol hasta el año que viene.

REPORTAJE SIGUE LA FERIA, QUE LLEGA A SU FIN HOY