Con su ojo dieciochesco, Alfredo Manuel Vigo Trasancos examina la actualidad de Ferrol sin perder de vista el legado de Jorge Juan. «Le debemos parte de lo que somos», asegura el docente, que en su ponencia habló del pasado de la ciudad.
-Centró su conferencia en el papel de Jorge Juan
-Sí. Vino comisionado para la gran reforma del Arsenal, para racionalizarlo y darle un diseño más lógico. En su primera estancia asumió la responsabilidad de construir los diques. En la segunda se dedica a proyectar cuestiones de edificios tales como la Sala de Armas, e inicia las obras de uno de los diques. La tercera se dio en un momento crítico en el que cambian las reglas del juego, con el paso de Fernando VI a Carlos III el Arsenal quedó a la expectativa. Con él toma la visión que vemos hoy, y toma también la determinación del barrio de A Magdalena rectangular con las dos plazas. Le debemos gran parte de lo que somos.
-¿Necesitamos otro Jorge Juan?
-Hoy haría falta más de un Jorge Juan tal y como está la cosa, complicada en todos los extremos.
-Con su conocimiento del pasado, ¿qué cree que podría mejorar la situación del naval?
-No soy el indicado para hablar de ello, porque mi sector es el artístico. Supongo que haría falta gente competente que busque contratos para generar empleo.
-¿Cree que Ferrol conserva bien sus edificios del XVIII?
-Son construcciones muy sólidas, que aguantan el paso del tiempo de forma eficaz. Pero necesitan mimos, y que se restaure de manera adecuada para que un local del siglo XVIII no acabe pareciendo una heladería.
-¿Se le ocurren ejemplos?
-Sí. Hay un edificio en la calle Magdalena. Y el que fue de la Fundación Novacaixagalicia no tiene ni el color ni la organización interior indicado. Se actuó con cierta alegría.
-¿Reivindica aún la alameda?
-Me gustaría seguir reivindicándola para diferenciar el Arsenal de la ciudad. Y resulta de muy baja calidad lo que hay detrás. Vaciaría y eliminaría espacios, potenciándolo como jardín arbolado y como conexión a Ferrol Vello.