Invierno

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri EL ACUARIO

FERROL

Menudo invierno. No se recuerda uno así desde el año 2001 y para encontrar uno peor hay que remontarse a 1988. Lluvias acumuladas con cifras históricas, vientos huracanados, y olas de hasta veinte metros de altura. El tiempo no está loco, no. Pero puede que esté cambiando. El calentamiento global está alterando el planeta, las zonas frías ya no son tan frías, y el contraste de éstas con las cálidas, provoca episodios meteorológicos extremos, como la ola de frío polar de Estados Unidos o el tren de borrascas que afecta a Galicia desde mediados del mes de diciembre.

El temporal en el mar ha sido especialmente virulento, lo que ha obligado a activar hasta en cuatro ocasiones la alerta roja por ondas que han alcanzado los diez metros de altura significante, que se halla a partir de la media del tercio de las olas.

Ferrolterra ha sufrido especialmente este mar bravo, ya que ha vivido situaciones der riesgo en dos de las ocasiones en las que se ha activado la alerta roja.

La última fue el pasado martes cuando un mercante que era remolcado después de estar 24 horas a la deriva, se soltó y estuvo a punto de encallar frente a la costa ferrolana. A solo 0,7 millas del litoral de Covas y Esmelle. La tragedia se pudo evitar in extremis, aunque el barco volvió a estar a la deriva durante la noche en cinco ocasiones más. Finalmente, pudo ser llevado a puerto.

El mar, de vez en cuando, da sustos como este. Es su cruz. Pero sin él es difícil vivir. Es su cara.