3 meses

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri EL ACUARIO

FERROL

Solo faltan tres meses para que se celebren las elecciones municipales. Poco tiempo me parece para que antes de esa fecha tan estratégica Ferrol vuelva a su estado original, o por lo menos a un estado sin obras. No será sencillo para los gobernantes municipales colocar en su sitio en este tiempo récord todo lo que está levantado, que es mucho. Va a ser más complicado que completar el cubo de rubik.

En este puzle que ha de recomponer el gobierno local antes del 24-M, son muchas las calles que tienen que recuperar su dirección original -algunas que ya ni recuerdo-, zonas de paseo que tienen que volver a ser transitables, maquinaria y valles que tienen que desaparecer... Un trabajo importante que tienen por delante los gobernantes municipales si quieren pasear durante la campaña electoral por una ciudad nueva y resplandeciente.

Las obras son molestas, sí. Si son todas a la vez, más. Si afectan a la zona centro de la ciudad, el incordio es mayor y las consecuencias son peores. Si se levantan una y otra vez las mismas zonas, los vecinos se cansan y parece que no se gestionan bien los fondos públicos.

Imagino que los plazos están más que medidos y que esta vez, por la cuenta que les trae, las obras acabarán en tiempo y forma. No quedaría bien que los gobernantes municipales pidiesen el voto a pie de calle mientras sortean vallas y saltan piscinas en medio del Cantón de Molins. Impaciente estoy por ver como queda ese nuevo Ferrol.