El desarrollo del Sánchez Aguilera fue uno de los aspectos que más marcó el debate de Foro Voz sobre el convenio de Defensa celebrado el jueves en Afundación.
En este extremo las visiones del nacionalista Iván Rivas; la socialista María Fernández Lemos; y el presidente de la delegación ferrolana del Colegio de Arquitectos, Ramón Otero, fueron coincidentes al rechazar el desarrollo propuesto para esa pieza. Rivas centró sus intervenciones en dos ideas muy claras: se trata de un modelo de desarrollo obsoleto que contempla beneficios para Defensa con la construcción de 480 viviendas y un gran centro comercial. Censuró ambas iniciativas. La primera por la cantidad de residencias vacías en el centro y la necesidad de «políticas de rehabilitación». La segunda porque afectará de manera muy negativa, aseguró, al comercio tradicional. «É un disparate», sentenció. Incluso optó por elaborar otro PERI para el recinto aunque eso suponga volver a negociar el convenio de Defensa.
La socialista María Fernández Lemos, por su parte, dejó claro que «el uso residencial sobra» en ese acuartelamiento y mostró dudas sobre la articulación urbanística que generará entre barrios. Apeló a la necesidad de convertirlo en un «pulmón verde» con «espacio dotacional» y que sea «eje entre barrios».
Para Ramón Otero, presidente de la delegación ferrolana del Colegio de Arquitectos, el hecho de que se parta de un PERI del 2010 limita, ya que «ahora se haría de forma distinta». «Busca incremento de vivienda en una ciudad que ha de enfocar población», señaló. Calificó de «erróneo» su planteamiento a nivel de comunicaciones y sobre el área comercial destacó que «puede atraer» compradores pero «puede afectar al pequeño comercio».
El alcalde, José Manuel Rey, recordó que se parte de un PERI «del 2010» y añadió, irónico: «¿A mí qué me cuentan?» A renglón seguido recordó que sin ese PERI no se podría haber firmado el convenio y lo defendió como positivo. Dijo que para el cuartel se marcaron usos residenciales, comerciales y dotacionales y que estos últimos permitirán dar servicio a la Universidade; la Ciudade da Xustiza y la Sociedade Galega de Historia Natural. Recalcó que «hay que hablar de lo posible y no de lo imposible» y que «yo quiero pensar que esta ciudad va a salir adelante y hay que estar preparados», defendiendo así la edificabilidad planteada.