La Cámara de Comercio ferrolana es propietaria del 55 % del Consorcio Pro-Ferias y Exposiciones, en el que el otro 45 % del accionariado pertenece al Concello ferrolano. Atravesaba su propia crisis económica cuando estalló la de la Cámara, que primero estuvo intervenida por la Xunta, dirigida por una comisión gestora, y ahora ya se encuentra en fase de liquidación. La revitalización del recinto ferial de Punta Arnela fue una de las promesas de los partidos que conforman el Gobierno ferrolano, junto con la resolución de la situación laboral de los cuatro trabajadores que quedaban en la plantilla, y que fueron despedidos en la etapa anterior.
Sin embargo, hasta el momento nada de eso se ha cumplido. El Concello ferrolano llegó a reunirse con la Xunta -como órgano tutelante de la Cámara de Comercio- para intentar celebrar un consejo de administración de FIMO en donde se pusiera en marcha el proceso de liquidación. Pero continúa sin salvarse este procedimiento, que permitiría liquidar este organismo y pasar a gestionar las instalaciones de Punta Arnela de forma directa, sin que el Ayuntamiento tuviese que asumir la deuda directa que acumula hasta el momento.
Acontecimientos puntuales
Así las cosas, el recinto llamado a ser un foco dinamizador de la actividad empresarial en la comarca sigue cerrado y deteriorándose, acogiendo únicamente algunos acontecimientos puntuales a lo largo del año.