Ocurrió en junio de 1990 y fue la segunda construcción offshore tras la reconversión
26 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Tal día como hoy hace 28 años, La Voz de Galicia publicaba en sus páginas una noticia sobre la botadura en Astano de dos pontonas para Dinamarca. Según se apuntaba en la noticia, las dos artefactos se botaron en un acto interno de trabajo, «desprovisto de todo protocolo», con una maniobra que estuvo dirigida por el responsable de la factoría, Amable Dopico. «Estas pontonas serán el soporte de una gigantesca grúa, con capacidad para 6.500 toneladas, que se utilizará en la construcción de un puente que unirá dos islas danesas, Seeland y Funem, aprovechando un islote situado a mitad de camino, con un recorrido total de unos 18 kilómetros», informaba La Voz.
Además, en la noticia también se detallaba que la fabricación de las pontonas habían supuesto el consumo de tres mil trescientas toneladas de acero y la generación de 200.000 horas de trabajo en la factoría fenesa. Y se destacaba, asimismo, que ese encargo fue la segunda construcción offshore que realizaba el astillero tras el proceso de reconversión por el que se vio obligado a abandonar la línea de la construcción naval civil.