Los ferrolanos contenemos la rabia al ver el rumbo que está tomando el recinto ferial de Punta Arnela, que durante largos años dio espacio y cobijo a la Feria Internacional de Muestras del Noroeste, y recordamos aquellos acontecimientos con la ciudad abarrotada de forasteros interesados por tan magna exposición de productos de la tierra y otros impactantes de la última generación en informática y electrónica, que cautivaban al público en general. Todo aquello se fue al traste porque los responsables, políticos y gestores, Ayuntamiento, Cámara de Comercio, no tuvieron una miaja de ferrolanismo para defender una de las épocas más brillantes de la ciudad.
Recuerdo nítidamente en los años de mi infancia aquel inmenso escaparate, hecho de retales, que llenaba de satisfacción desde el día de su inauguración. Era un acontecimiento que ningún ferrolano dejó de ver. Sé que el optimismo nunca ha vendido bien, y el que denigra lo que va bien siempre goza de cierto crédito, pero no es el caso. Sus recuerdos son admirables y la Feria se perdió porque se hizo un mal reparto desde la Xunta con otras ciudades de la comunidad. Y no se levantó ni una sola voz para denunciar ese momento horrible que iba a dañar el corazón de Ferrol. Ahora allí todo es estéril, aunque todavía soporta una cierta solemnidad, pero con sus naves desnudas va camino del saqueo y de las ruinas. Nos queda el no muy cuidado dulce río de la Sardina.
En la corporación anterior se apuntaba la posibilidad de trasladar allí las oficinas de la Policía y el Parque de Bomberos, ambas instituciones tienen unas instalaciones acreditadas con austeros edificios de saludable ocupación que deben ser mejorados con un mantenimiento periódico a la altura del espíritu afanoso de policías y bomberos. Punta Arnela, si no se le mete mano pronto, va a cambiar a velocidad de vértigo. Aquel espacio es lugar para desarrollar actividad deportiva complementando instalaciones dignas en los clubes y evitar el atracón de tener sede en el domicilio de los directivos.
Atletismo; baloncesto; ciclismo; triatlón; natación; rugbi y otros, aunque viven en un corto suspiro, aportan progreso cuando doblan el pulso a sus rivales y para ello es importante tener buenas instalaciones y sedes.
El deporte, no lo perdamos de vista si queremos que nuestros jóvenes lo hagan en plan campeón, tiene que tener ayuda y Punta Arnela reúne las condiciones para completar la ciudad deportiva de Ferrol.