La Blas de Lezo, con base en Ferrol, se integra en Italia con la SNMG-2 en tareas de vigilancia marítima
28 sep 2019 . Actualizado a las 09:22 h.«Es donde están los mejores barcos donde nos ganamos el prestigio». En esos términos se dirigía hacia su dotación el comandante de la fragata Blas de Lezo (F-103) Juan Carlos Pérez, justo antes de zarpar hacia un despliegue de tres meses bajo el mando de la OTAN. Y, de momento, la nota es de sobresaliente.
Superadas las últimas pruebas y calificaciones en la base naval de Rota, las primeras semanas de septiembre, la Blas de Lezo puso rumbo al puerto italiano de La Spezia para integrarse en la agrupación permanente de la OTAN número dos (SNMG-2), una flota con la que operará hasta finales de noviembre. Su misión: vigilancia marítima como parte de la agrupación naval.
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Un «Bravo-Zulú»
El mayor elogio que puede recibir un buque militar a su labor. Fue el mensaje que transmitió a los oficiales de la fragata la comandante de la flota Aliada, la comodoro Canadiense Josée Kurtz. Su «Bravo-Zulú», que en el argot equivale a un sobresaliente, destacó a la dotación de la F-103 por hacer «un trabajo excelente como buque insignia de la SNMG-2, apoyando a nuestro equipo embarcado y ayudando a monitorear las rutas marítimas del Mediterráneo».
Kurtz embarcó y cambió su bandera a la Blas de Lezo y dirigió un discurso a los militares de la fragata. Asimismo, distinguió a uno de los marinos, Óscar Matesanz Caramé, con una moneda de comandante de la flota de la OTAN por «sus 16 años de servicio continuo» en el buque con base en el Arsenal Militar ferrolano.
Unidades a bordo
Según informa la Armada, durante el despliegue la fragata contará con una Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) constituida por 21 efectivos y un helicóptero SH-60B, así como un Equipo Operativo de Seguridad (EOS), compuesto por once infantes de Marina. Además, dispondrá de un role-1 médico del que forma parte un oficial médico dotado de equipo de telemedicina. En total, el contingente a bordo del buque lo componen 237 militares.
La tercera F-100
La Blas de Lezo es la tercera de las cinco fragatas de la clase Álvaro de Bazán (F-100), que forman parte de la 31ª Escuadrilla de Superficie, a la que también pertenecen los buques de aprovisionamiento de combate (BAC) Patiño y Cantabria.
Fue entregada a la Armada en diciembre del 2004 y presenta una eslora (largo) de 147 metros, una manga (ancho) de 18,6 metros, y un desplazamiento superior a las 5.800 toneladas.
El regreso a la base está previsto para finales de noviembre.
Un despliegue de tres meses que abre ahora el período más exigente con la flota de la OTAN
La fragata Blas de Lezo se encuentra actualmente en navegación hacia el puerto francés de Tolón, donde está previsto que amarre en los próximos días. Tiene por delante tres adiestramientos destacados en el calendario.
El primero está previsto para la segunda semana de octubre en aguas nacionales. Se trata del Dynamic Mariner Flotex 19 organizado desde el Cuartel General Marítimo Español de Alta Disponibilidad a bordo del buque de asalto anfibio Castilla. En ese ejercicio también participarán las F-100 Álvaro de Bazán (F-101), Juan de Borbón (F-102) y el buque de aprovisionamiento en combate (BAC) Cantabria.
Siguientes maniobras
En la segunda mitad de octubre se dirigirá de nuevo al Mediterráneo central para participar en el Mare Aperto 19-2 de la Marina Italiana. Por último, a mediados de noviembre, operará en el ejercicio de la Marina de Turquía Dogu Akdeniz 19. A su finalización, si no hay modificaciones en la hoja de ruta prevista, emprenderá la navegación de regreso, a finales de noviembre.
Después del período previo de adiestramiento intensivo desarrollado en el golfo de Cádiz, «empezamos realmente el despliegue», destacó el comandante Juan Carlos Pérez al zarpar del Arsenal a finales de agosto.