Jennifer Gómez, gerente de la empresa Sergabi de As Pontes: «É fastidiado dicirlle aos clientes 'mira, é que non cho podo facer'»
FERROL

La compañía, de doce trabajadores, se dedica al tratamiento de estructuras metálicas; entre sus clientes están Navantia o Repsol
14 may 2025 . Actualizado a las 16:38 h.Jennifer Gómez Galego, de 43 años, su hermana Tais, de 41, y su tío Gabriel Galego, ya fallecido, fundaron en el 2010 en As Pontes la empresa Sergabi Tratamientos del Metal. Empezaron cuatro y hoy son doce trabajadores. La compañía, ubicada en el asentamiento industrial de Cruz das Cabezas, se dedica a realizar el tratamiento de estructuras metálicas y de cualquier tipo de pieza de hierro, desde un «motor eólico, ata un arado antiguo para un particular», explica la gerente del pequeño taller. Allí se chorrea la estructura para limpiarla, luego se somete al proceso de metalización, tipo galvanizado, y luego se pinta. «É para darlle durabilidade ao ferro, en función dos tratamentos, vai durar máis ou menos», aclara Jennifer.
Sergabi tiene muchos pequeños clientes, pero «agora, o 90 % da carga de traballo que temos é para Navantia». De hecho, Jenni no se perdió la conferencia que pronunció hace unos días Ricardo Domínguez en As Pontes. «Fai moitos anos que traballamos para eles, —a través de subcontratas, no directamente—, moito antes deste bum de agora».
Por la nave de As Pontes pasan piezas metálicas para los astilleros de la ría de Ferrol. «Antes facíamos máis reparacións de portas cando viñan buques a Carenas, e, agora máis para as novas F-110». ¿Por ejemplo? «Tanto condutos de ventilación, portas das fragatas, pasacables, de todo un pouco», explica la gerente de la empresa pontesa. Sergabi también trata piezas para las cimentaciones de eólica marina que se fabrican en el astillero de Fene: «Estamos agora cuns postes onde se amarran as barandillas».

Las estructuras que tratan no pueden ser muy grandes pues tienen que caber en la cabina de chorreado. Esta mide 17 metros de largo, cinco de alto y seis de ancho. Suficiente, por ejemplo, para tratar las escotillas de la primera fragata F-110. Jenni muestra lo que hay en el taller: «Todo isto é para as fragatas, esta tubería para a fábrica dixital de bloques, estes son os postes que levan amarradas as barandillas nos eólicos marinos...».
En el último año, la empresa facturó 1,4 millones de euros y subiendo, aunque «imos pouco a pouco, poderíamos estar facendo o doble, pero estamos limitados en espacio e capacidade», cuenta Gómez Galego. De hecho, entre sus planes está ampliar la nave actual, aunque el proyecto está inmerso en los procesos burocráticos. Mientras, a esperar, también para aumentar plantilla: «Temos traballo para outras dúas ou tres personas».
Jennifer Gómez señala que trabajar para empresas de la talla de Navantia o Repsol (otro de sus clientes) requiere unos «procesos de homologación bastante esixentes, danche un valor de empresa moi grande». De hecho, destaca que algunas empresas que contratan los servicios de Sergabi «sorpréndense do preparados que estamos porque somos unha empresa pequena, iso dacho cando traballas para unha gran compañía». La gerente de Sergabi ve «moitas oportunidades» por delante con el aumento de la carga de trabajo en los astilleros de la ría de Ferrol; «Ven moito traballo, pero necesitamos tempo para planificala». De hecho, reconoce que «temos que decir que non a traballos porque non temos disponibilidade e os prazos de entrega son os que son, temos que estar escollendo, é fastidiado decirlle aos clientes ‘mira, é que non cho podo facer'».
Sergabi lleva diez años en la nave que ocupa en Cruz das Cabezas. Es el tiempo que llevan sin suministro eléctrico. Funcionan con un generador de gasoil. ¿Cómo es esto posible? «Esta nave, cando a alquilamos, tiña luz de obra, pero a potencia non chegaba para o que necesitamos e o dueño da nave alquilounos o generador mentres non se arreglaba o tema da luz. Pero no era tan fácil como parecía. «Levamos dez anos cun generador de gasoil». El problema está a punto de resolverse, asegura.