En ese bosque

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro CAFÉ SOLO

FERROL

ramon loureiro

16 nov 2025 . Actualizado a las 09:53 h.

H ay libros que solo pueden escribirse en los cafés, estoy plenamente convencido. Libros que nacen, poco a poco, en pequeños cuadernos, y que por lo general se van escribiendo con pluma estilográfica y con letra que no es igual de clara siempre. Mucha gente se pregunta cómo es posible escribir —o incluso leer— así, en locales llenos de gente. Pero lo cierto, y permítaseme insistir en ello, es que hay páginas que solo pueden nacer, en contra de lo que por general se cree, lejos del silencio, en estrecho contacto con la vida. Y no hay dos estilográficas iguales, ni siquiera entre las de la misma marca. Incluso siendo del mismo modelo. Las plumas, de alguna mágica manera que no podría ser explicada fácilmente, reconocen a su dueño, y saben muy bien qué puede esperarse de su caligrafía. Hasta los diferentes tipos de tinta tienen bastante que ver con eso.

Crear lo que antes no existía siempre ha sido un milagro. Pero quizás sea mayor milagro que nunca ahora, en este tiempo nuestro tan poco dado a dejarse arrastrar por la emoción de la belleza, y ya no digamos por sentimentalismos; un tiempo dominado por el individualismo en el que olvidamos, demasiado a menudo, que lo que de verdad importa es lo que uno da a los demás, no lo que guarda para sí mismo.

(Ya no hay ánades reales en el cubo del molino. Se han ido. Y los días se convierten en noches a poco que te descuides. Pero en la fraga del Belelle el canto del agua te dice, sin necesidad de palabras, que lo verdaderamente importante permanece. Y, como en el poema de Claudio Rodríguez Fer, caminamos «na procura do misterio do bosque da vida». Feliz domingo).