Helena Pena, hermana mayor de la cofradía de la Merced: «Este año es especial por el centenario de nuestro Cristo y nuestra capilla»

beatriz antón FERROL / LA VOZ

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Helena Pena, hermana mayor de la Cofradía de la Merced, en una imagen tomada el pasado viernes
Helena Pena, hermana mayor de la Cofradía de la Merced, en una imagen tomada el pasado viernes César Toimil

En 2021 hizo historia al convertirse en la primera mujer elegida por los cofrades para llevar el mando de una hermandad de la ciudad naval

29 mar 2026 . Actualizado a las 18:48 h.

Lo de Helena Pena fue llegar y besar el santo. Ingresó en la Cofradía de la Merced en el año 2011, y solo una década después, se convirtió en hermana mayor, convirtiéndose en la primera mujer elegida por los cofrades para llevar el mando de una hermandad en la ciudad naval. Pero el cargo no la ha distanciado para nada de las bases de la entidad, sino todo lo contrario. Es una más y su «familia» de la Merced la adora.

—Hacerse cofrade estando ya en edad adulta no es tan común. ¿Cómo ocurrió?

—Yo creo que fue cosa del destino. Ante de ingresar en la hermandad, mi hija pequeña ya había entrado como monaguilla y yo desde siempre he estado rodeada de amigos cofrades, como César Carreño, Diego Fernández, David Medina... Cuando mi padre se puso malito les pedí si me dejaban portar a la Virgen y a raíz de aquello ya me quedé. Mi vínculo con la Merced es muy especial, y más todavía desde que llegó la Virgen de los Cautivos, que para mí representa una parte fundamental dentro de mi corazón y de mi vida.

—¿Qué tiene de diferente esta Semana Santa del 2026?

—Para nosotros es muy especial y diferente porque en este 2026 celebramos el aniversario de la inauguración de nuestra capilla y también de nuestro titular, el Santísimo Cristo Redentor, que cumplen cien años.

—Después de la Semana Santa, en mayo, habrá elecciones en su hermandad. ¿Se va a presentar a la reelección?

—Lo estoy meditando. Por un lado, me gustaría seguir porque hay proyectos que queríamos acometer en este mandato y no nos ha dado tiempo a materializar, como, por ejemplo, completar el paso de Nuestro Padre Jesús de la Humildad en el Beso de Judas con dos nuevas imágenes o por lo menos con una más. Pero, por otro lado, ser hermana mayor es un trabajo enorme y que resulta agotador para una mujer como yo, que ya tengo 60 años, dos hijas y un negocio que atender. Dedico muchísimo tiempo a la cofradía y a veces siento un poco de remordimiento por robarles ese tiempo a mi familia. Pero, como decía, aún no lo tengo decidido. Lo estoy meditando.

—¿Qué balance hace de estos últimos cinco años como hermana mayor?

—Buenísimo, Me encontré con gente súper valida y estupenda, con muchas ganas de trabajar y que me ofrecieron todo su apoyo.

—Si le pregunto por los logros, ¿cuáles destacaría?

—Personalmente, si me preguntas como Helena, me siento muy orgullosa de haber contribuido a que la Cofradía de la Merced se haya hecho más fuerte y que todos hayamos crecido no ya solo como cofrades, sino como personas. Estos años me han hecho sentir más cercana a la gente de la hermandad, a estrechar mucho más los vínculos que ya teníamos. Para mí la Merced es muchísimo más que mi cofradía, es mi familia.

—¿Y si le pregunto como hermana mayor?

—En ese caso te diría que me siento orgullosa de que en este mandato nuestra cofradía haya sido capaz de sacar a la calle una nueva procesión, la de Nuestro Padre Jesús de la Humildad en el Beso de Judas, y además con una imagen de una imaginera tan señalada como Ana Rey.

—En 2021 hizo historia al convertirse en la primera hermana mayor elegida por los cofrades para dirigir una hermandad en Ferrol. ¿Qué supuso ese hito para usted?

—Si te digo la verdad, fue una casualidad de la vida y no me parece tan extraordinario porque la Semana Santa de Ferrol siempre fue muy pionera en la incorporación de la mujer a las cofradías. Y aunque yo fui la primera hermana mayor, ya había otras mujeres en juntas de gobierno. ¿Qué ocurre? Que sí es verdad que a las mujeres nos resulta más difícil compaginar esto con la familia y el trabajo.

—Supongo que no concibe que la Cofradía de Sagunto haya vetado a las mujeres.

—Que en pleno siglo XXI se rechace que las mujeres procesionen me parece una vergüenza.

—¿Qué le pide a su Cautiva para esta Semana Santa?

—Le pido que sea especial y creo que se va a cumplir, porque ella siempre cumple lo que le pides. Además percibo muchísima ilusión en las calles. Está el ambiente como eléctrico, porque parece que va a hacer buen tiempo. Que no llueva es la mejor noticia.