«¡Qué vivan las Pepitas!»

FERROL CIUDAD

Las calles del centro se inundaron de tradición después del homenaje a las ocho madrinas

19 mar 2017 . Actualizado a las 10:41 h.

Las calles de A Magdalena se inundaron de tradición en la víspera de San José. Las gargantas entonaron canciones de amor, los instrumentos de cuerda acompañaron y las madrinas fueron las auténticas protagonistas. Desde el teatro Jofre, donde comenzó la tarde con el habitual acto de presentación, hasta la plaza de Amboage, en la que actuaron las rondallas, sin olvidar los imperdibles recorridos por los adoquines del casco histórico. En esta ocasión, además, con previa en la plaza de la Constitución, organizada por un programa de la televisión autonómica.

«Donde hay música no puede haber cosa mala», citó a Don Quijote el músico homenajeado, el polifacético Xosé Luís Blanco Campaña, que cerró su intervención con dos versos de una de sus composiciones: «Nas ondas do mar, palabras de amor / Nas ondas do mar, soñei con Ferrol», y agregó: «Que nunca deixemos de soñar».

Marián Ferreiro (Bohemios), Monserrat Fernández (Sonidos del Alba), Carmen Prieto (Club de Campo), Beatriz Martínez (Añoranzas), Lucía Couce (Lucero del Alba), Amalia Ameneiro (Mugardesa), Elina Bardanca (Trovadores de Ares) y Natalia Novo (Cariño) fueron las madrinas de esta edición, que entraron en el Jofre al son de Ferrol, donde yo nací.

Beatriz Martínez habló en nombre de todas ellas y aseguró que se sentía «como en una noche mágica». Para terminar, después de un sonoro «¡Qué vivan las Pepitas», su agrupación, Añoranzas, interpretó en el escenario La noche de las Pepitas, la centenaria Caricias de un hada y Madrina te nombro.

A continuación, las capas, los laúdes, las guitarras y algún violín se dejaron ver por las calles, donde la tradición contrastó con los móviles que grabaron decenas de vídeos, escenas que no se volverán a repetir hasta dentro de un año. «De momento aguantamos, pero tiene que implicarse más la juventud», comentaba Ángel Barreiro, presidente de la rondalla Trovadores de Ares.

Asimismo, hacía hincapié en que es un cometido muy «sacrificado»: «Antes no era así, pero ahora esto requiere ensayar tres días a la semana, once meses al año, porque actuamos por toda Galicia».

Por su parte, el presidente de Sonidos del Alba, J. Eduardo Fernández, aseguraba que este año estaba «un poco más alto» el nivel: «Los directores exigen más para hacer un buen concierto».

Además, destacaba que los especialistas en punteo «son casi todos jóvenes de conservatorio». «Lo malo es que ahora nos miran mal si cantamos en un bar, algo que no ocurría antes», concluía.