La Vila de Bares, con 35 vecinos, recupera la Pascua gracias al empuje de dos jóvenes: «Nos daba pena verlo todo tan parado y nos lanzamos»

ana f. cuba MAÑÓN / LA VOZ

MAÑÓN

Elisabeth Rodrigues y Noelia González forman la comisión de fiestas y recaudan fondos con la venta de lotería y rifas, y la celebración de maratones de tute, sorteos y cenas

27 mar 2024 . Actualizado a las 18:19 h.

De lunes a jueves, en la Vila de Bares (Mañón) viven unas 35 personas, según los cálculos de Elisabeth Rodrigues. De viernes a domingo, en cualquier puente u otro período vacacional la población se multiplica, a veces incluso por tres, con la llegada de quienes a diario residen en Viveiro, Ferrol o A Coruña. Es el caso de Elisabeth y ahora también de su compañera en la comisión de fiestas, Noelia González. Las dos se han mudado a Viveiro, aunque regresan a la casa familiar con mucha frecuencia.

Hace casi un año, estas dos jóvenes (Elisabeth tiene 28 años y Noelia, 31) decidieron recuperar la Pascua, que había sobrevivido en parte gracias a María del Pilar Eiroa, encargada del Bar de Bares (el antiguo teleclub), y a un par de vecinos. «Organizaban algo por la Pascuilla, que es el sábado después de Semana Santa, lo que aquí se llama la fiesta de la Torta Seca. Pero hacía muchos años que no había comisión, y al verlo todo tan parado nos daba pena, nos lanzamos y decidimos cogerla nosotras», explican.

Así lo anunciaron en la Pascuilla del año pasado. «La gente se alegró mucho, estaban contentísimos, todo el mundo súper amable, ofreciéndose a colaborar...», agradecen. Así arrancó esta aventura, con el ánimo de revitalizar esta pequeña población. «Si no lo hacemos nosotras, nadie lo va a hacer, eso es lo que pensamos entonces», recuerdan.

Estos últimos meses han sido de mucho trabajo. En octubre organizaron el primer maratón de tute, «con muy buena acogida», y este sábado (día 27) celebraron el segundo, con 21 parejas y una tarde-noche muy animada en las instalaciones del Bar de Bares. Tras las partidas llegaron las cenas, la primera con callos en el menú, y esta última con pastelón y paella gigante (90 raciones). «Todo lo cocinamos nosotras», cuentan las promotoras.

La tradición de la Torta Seca

Antes, en Navidad, vendieron lotería para los sorteos del Gordo y del Niño; y ahora ofrecen rifas a dos euros para el sorteo de una cena y una noche de alojamiento para dos personas. Además de pedir aportaciones en los establecimientos (a cambio de figurar en el cartel de las fiestas) y entre los vecinos. Todo para recaudar fondos para la Pascua, los días 30 y 31 de marzo, y la Pascuilla o Torta Seca, el 6 de abril. Visita Estrada y su hijo, Francisco Novo, cuentan que la Torta Seca «se hace para aprovechar las sobras de la Pascua, tanto económicamente, de las fiestas, como en relación a la comida», y que es costumbre sortear un roscón, que antiguamente tenía forma de bolla grande, sin agujero. Josecho Novo, abuelo de Elisabeth, explica que «antes pasábase moita fame e escaseza de comida, e para a Pascua facíase o roscón, e como era seco chamábanlle a Torta Seca». En la Vila de Bares esperan con ansia las fiestas.

Los mejores con las cartas

En el maratón de tute del sábado participaron parejas de los municipios de Ortigueira y Mañón, e incluso del concello de Ourol, de A Mariña lucense. El primer premio (una botella magnum de vino, un tarro de Mel O Carpinteiro, de Momán, y un trofeo) recayó en Rafa (conocido mecánico de Loiba) y Pirenaico (de O Baleo); el segundo (una botella de vermú y un trofeo), en Fátima y Yolanda (de Ortigueira); y el tercero (una botella de licor café y un trofeo), en Antía e Hipólito (de O Barqueiro). También sortearon una cesta de productos de carnaval y sonó la música, a cargo de la solista ferrolana Tania. Las integrantes de la comisión dan las gracias por la buena respuesta de la gente a todas sus iniciativas.