Aquellos maravillosos años 80 y 90 con el tiro de cuerda en Xuvia: «Un auténtico show en la ría de Ferrol»

NEDA

Imágenes inéditas muestran esta pasión entre Narón y Neda, los vecinos ahora piden su regreso
30 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Bombas de palenque hacia el cielo, racimos de vecinos abrazados en la tierra y hordas de deportistas en chapuzón hacia el agua. Las mitiquísimas fotografías que acompañan a este reportaje aún huelen a la pólvora y el subidón de aquellas tardes de gloria, a los patrones y a las verbenas. Porque seguramente muchos vecinos de la ría de Ferrol se emocionarán al recordar aquellos maravillosos años del tiro de cuerda en Xuvia. Como demuestran estas imágenes inéditas, los grupos se colocaban repartidos entre la orilla de Narón y la de Neda. Tiraban de una soga de 60 metros de largo... y al final todos acababan en el agua del río, «¡hasta los que no sabían nadar!». Como rememora Manuel Sanesteban, uno de los antiguos organizadores, «aquello era un auténtico show».

Muchos vecinos desean con toda su alma que esta fiesta regrese. Se celebró entre mediados de los 80 y los 90 (aunque posteriormente tuvo ediciones puntuales). Y como homenajea Sanesteban, funcionario jubilado del Concello de Neda que ahora vive en Vigo, «todo empezó gracias a Pepe Padín, una persona de las que ya no quedan, el recordado dueño del mesón Ourra-Ourra (ahora Mesón Ourra, a secas) que tenía amigos en el País Vasco con esa tradición del tiro a cuerda». Y una noche de sábado, tomando algo, «dijimos que había que hacer algo en la ribera que era un sitio espectacular». Y los que se juntaban en el mesón fueron creando equipos: «El primer año eran tres, después pasaron a seis, entraron equipos de las Rías Baixas y llegamos a ocho, ya tanto con chicos como con chicas». Y se creó la entidad Amigos do Xuvia, que con el tiempo contaría con la ayuda de ambos concellos o del Círculo Mercantil de Xuvia.

En torno al puente se reunían en esta cita veraniega más de 2.000 personas, «algo brutal». Como destaca Sanesteban, que participa con un capítulo sobre esta historia en el futuro libro del cronista Fernando Masafret sobre Xuvia, «los equipos femeninos contribuyeron a la consolidación del evento, despertando pasión en el público por su esfuerzo». Cada grupo tenía ocho personas y tres tiradas, sorteándose la orilla. Y la maroma «pesaba lo suyo».
En el agua acababan ganadores y perdedores: «Llegó un equipo de marineros de Arousa que ganó a un gimnasio y al final todos se tiraron al río, pero faltaba un marinero que no sabía nadar y hubo que ir a rescatarlo porque se ahogaba... le preguntaron por qué lo hizo y él respondió pois como se tiraban todos tan contentos eu fun detrás». La fiesta se suspendería por falta de tiempo y de relevo generacional. Pero en la memoria queda grabada a fuego la euforia de aquel histórico y ochentero tiro de cuerda.