Las frutas más bonitas del Eume

andrea díaz PONTEDEUME / LA VOZ

PONTEDEUME

JOSÉ PARDO

El tradicional concurso consiguió reunir a decenas de locales

10 sep 2014 . Actualizado a las 13:39 h.

El concurso de frutas de Pontedeume es, a sus sesenta años, toda una tradición de las Festas das Peras que, según algunas versiones, se conocen como tales gracias a esta competición.

De esta forma, decenas de eumeses acudieron ayer a la alameda de Raxoi para admirar las enormes y coloridas cestas que los fruticultores de todas las edades mostraban orgullosos.

A las 10.30 horas se cerraba el plazo de inscripción con cuarenta y cinco participantes repartidos en las tres categorías establecidas, a saber: manzana, melocotón y pera.

En cada una, el jurado escogería a tres ganadores en función del aspecto y la presentación de sus cestas, siempre asegurándose de que las frutas eran autóctonas.

Mientras no se pronunciaba el veredicto, los presentes comenzaban a animarse poco a poco gracias a la barra de bebidas y a la exhibición de baile gallego realizada por el grupo folclórico Orballo.

Cerca de las dos de la tarde, el jurado daba a conocer los resultados, empezando por la categoría de manzanas en la que el primer premio fue para María Cabana, el segundo para Manuel Carballeira y el tercero para Jesús Allende.

Los melocotones premiados fueron los presentados por Antonio Dopico, primero; Josefa Martínez, segunda; y Gonzalo Martínez, tercero.

Finalmente, las peras seleccionadas por el jurado fueron las de María Celina Rosende, ganadora de la máxima recompensa a pesar de presentarse con una única pera; Francisco Javier Porto, premiado con el segundo puesto; y José Castro, tercero.

Todos ellos recibieron un premio en metálico de cien, sesenta y treinta euros en función del lugar ocupado en el podio. Por otro lado, se repartieron seiscientos euros entre los participantes restantes.

Además, el jurado otorgó un premio especial de ciento cincuenta euros al mejor lote de fruta que recayó en uno de los ganadores anteriores, Manuel Carballeira.

Para finalizar, se llevó a cabo un sorteo de las cestas premiadas entre los números de las rifas vendidas.

El municipio eumés continúa hoy las fiestas patronales con una verbena a cargo de la orquesta Cinema, seguida de una sesión de fuegos artificiales.

crónica Festas das peras

La familia Carballeira reside en Redes, lugar en el que recogieron las manzanas que ayer exhibían en unos elaborados canastos.

Esta era la primera vez que Manuel Carballeira se animaba a participar como fruticultor, acompañado por sus hijos. Este hombre reconoce que «casi siempre venía hasta aquí a mirar las frutas pero este año hemos decidido dar un paso adelante».

Una decisión que le ha valido para hacerse con dos de los premios que se repartieron, por lo que Manuel aseguró que «existen muchas probabilidades de que repitamos, como mínimo la experiencia merece la pena».

Para él, lo único que falta es que «se identifiquen mejor las distintas variedades de frutas».

Uno de los participantes más jóvenes de la jornada festiva era Brais Cendán, de tan solo 23 años.

Esta era la primera vez que la competición atraía la atención de Cendán, quien se animó a participar con una pequeña cesta de manzanas gracias.

La experiencia la debe, según sus propias palabras, «al empeño de un familiar» aunque confiesa que «el premio en metálico también ayuda».

«A pesar de que esta noche solo he dormido dos horas, estar aquí toda la mañana no se me está haciendo pesado e, incluso, merece la pena participar porque te permite romper un poco con la rutina y disfrutar del ambiente festivo que rodea la ciudad esta semana».

Con la de ayer, ya son cuatro las mañanas que María del Carmen Martínez y su marido, Antonio Pérez, han participado en esta tradición eumesa.

A pesar de contar con 75 años, han cargado con los canastos de frutas desde su residencia en la parroquia de Boebre para participar en un concurso que consideran «necesario para ayudar a que la gente valore el auténtico sabor de la fruta».

En su caso, el premio es lo de menos ya que, como dice Carmen, «no es algo que nos vaya a dar de comer». Más bien, ellos acuden a la cita «porque es un entretenimiento más para ayudarnos a pasar la mañana, aquí vemos a algunos conocidos y nos reímos un rato».