Los alrededor de 1.800 trabajadores de Canal 9 convierten a la de la televisión valenciana en una de las plantillas más numerosas de las cadenas autonómicas españolas.
También su deuda, que asciende a 1.200 millones de euros, es una de las más abultadas de las cadenas de la Forta. Por el contrario, sus datos de audiencia están entre los más bajos, con un seguimiento medio diario del 5,9 %, según datos del 2010.
Pese a ello, Canal 9 ha invertido 26 millones por los derechos de retransmisión de cuatro ediciones del Gran Premio de Europa de Fórmula 1, que se disputa en Valencia y que ya televisa La Sexta, según publicó el Diario de Levante.
La cadena valenciana no es la única afectada por los ajustes. El Gobierno de Álvarez Cascos intentó forzar el cierre de la televisión asturiana tras retener 10 millones de presupuesto correspondientes a los últimos meses del 2011, aunque finalmente una ley aprobada por la Junta General obligó a hacer efectivos los pagos. Radio Televisión de Castilla-La Mancha ha suprimido ya su segundo canal y la de Castilla y León despidió en diciembre a 37 empleados.
En Galicia, un acuerdo entre Partido Popular y PSOE impulsó una reforma de la ley de Televisión de Galicia con el fin de mejorar su gestión e intentar reducir una deuda que se cifra en 9 millones de euros.