«La roca no figuraba en las cartas marinas»

M. s. Roma / corresponsal

FIRMAS

Antes de ser detenido, el capitán del Costa Concordia, Francesco Schettino, declaró al canal TGCom24 que «la roca no estaba señalada en las cartas marinas». Según explica, el barco viajaba con «navegación turística», es decir cerca de tierra, cuando se encontró con la roca, que tocó de lado a unos 300 metros de la costa. «No teníamos que haber sufrido este contacto», explica.

También asegura haber sido el último en abandonar la nave, lo que contradice las acusaciones del fiscal de Grosetto, Francesco Verusio, quien afirma que a las 23.30 horas el capitán ya estaba en la isla, mientras los últimos pasajeros no abandonaron el barco hasta las 3.00. Según la guardia costera, tanto ellos como los militares de la Capitanía de Puerto de Grosseto invitaron a Schettino a volver al barco mientras le recordaban que era su responsabilidad coordinar la evacuación de los pasajeros y que si no lo hacía cometía un delito. Aunque aseguró que volvería al barco, nadie lo vio en él.

Las acusaciones que pesan sobre el capitán son muy graves: abandono del barco, homicidio y desastre. La detención se llevó a cabo porque se considera que había riesgo de fuga y manipulación de las pruebas.

Una hora de retraso

El fiscal investiga también por qué la nave se acercó a la costa: «Estaba a tan solo 150 metros. Una distancia demasiado cercana y en un punto donde el fondo es irregular, muy escarpado, no es llano ni arenoso, sino lleno de rocas, es decir, muy peligroso para transitar». La guardia costera no fue alertada hasta una hora después del choque con la roca, lo que retrasó las tareas de salvamento. La caja negra del barco también está siendo analizada.